Salud

Repensar la salud, con el acento en la prevención

Repensar la salud, con el acento en la prevención

Muchas personas deben internar de urgencia a un familiar, por ejemplo, a partir de un Ataque Cerebrovascular o un accidente de tránsito –que están entre las principales causas de muerte y discapacidad a escala global, y por los cuales recibimos la mayor parte de consultas-.

En un primer momento, la persona afectada por estas circunstancias ingresa en una entidad pública o privada hasta lograr ser estabilizada y pasa luego a una etapa para la cual en innumerables casos sus familiares no se encuentran preparados. En un porcentaje significativo, luego de este hecho, la persona se vuelve dependiente de su cuidado por parte de terceros, lo que genera un momento doloroso y, en múltiples ocasiones, desesperante.

Comienza así una odisea, tanto para la familia como para el paciente, ante el desconocimiento y la falta de información de las alternativas con las que cuentan, de la internación domiciliaria como opción de valor, de tener que decidir qué hacer con sus familiares, preparar velozmente la casa para cuidarlo y protegerlo de accidentes en caso de que sea enviado allí por los médicos, compatibilizar sus tiempos a los de respuesta del sistema de salud y a sus requisitos para poder avanzar en un marco que es frecuentemente de urgencia. Las familias también deben adaptarse al surgimiento repentino de gastos nuevos, a una revolución de la dinámica diaria producto de la nueva realidad de su ser querido, intentando seguir con las actividades habituales, el trabajo, la escuela. Los sobrepasa la situación.

Desde el conocimiento y la experiencia que tenemos en la materia tras muchos años de trabajo, sabemos de estas situaciones y lo necesario que de nuestra parte es, estar junto al paciente y a su familia.

Por eso debe hacerse especial hincapié en generar, ante todo, espacios de intercambio sobre el tema con el eje en la prevención, como también llevar a cabo acciones abiertas a la sociedad con charlas sobre internación domiciliaria, promoción de una vida sana, campañas de sensibilización y chequeos, entre otras actividades.

Así, se tiene como horizonte, evitar problemas, preparar a la sociedad en relación a escenarios posibles y orientarlos para saber cómo actuar ante ellos, estando a su lado en cada momento.

Los distintos actores del sector público y privado de la salud debemos unirnos en la tarea de reforzar una estrategia de concientización, que beneficia a la sociedad toda.

En el contexto actual, donde el sistema de salud viene reclamando la necesidad de reducir gastos para no ahogarse, cabe recordar que la atención bajo internación domiciliaria ha evitado, a escala mundial, la permanencia prolongada en hospitales y clínicas, las infecciones intrahospitalarias, las reinternaciones.

Además, como está preparada para brindar todo el equipamiento, recursos humanos y asesoramiento para la persona en su casa, permite destinar más camas para pacientes agudos y contribuye al mejoramiento de la calidad de la asistencia sanitaria en todos sus componentes. Familias, profesionales de la salud, integrantes en general del sector y entidades gubernamentales podemos enlazarnos para generar conciencia, tomar decisiones inteligentes y honrar de esta manera la salud y la vida.

Valeria Muda es administradora de salud.