Salud

Tres problemas comunicacionales que afrontaremos post-cuarentena

Tres problemas comunicacionales que afrontaremos post-cuarentena

Necesitamos y deseamos intensamente salir del confinamiento, comenzar a retomar nuestra vida cotidiana. Ya estamos llegando a los 50 días de la cuarentena por la pandemia de coronavirus y las emociones se manifiestan como un cóctel revoltoso en nuestro interior, un sentir efervescente que nos hace movernos de momentos de incertidumbre y angustia a fastidio y enojo, y de allí a miedo y ansiedad. De un lado para otro.

Pero quizás debamos sostener un poco más esta conducta de resguardo y protección para el bien de todos. ¿Cuándo saldremos? Aún no se sabe.

Lo que es claro para nosotros los psicólogos, y un observador atento también puede colegir, es que vamos a encontrarnos con algunos problemitas. A continuación, cuáles son y posibles formas de disminuir su impacto en nosotros.

PROBLEMA 1

Mi impulso emocional a abrazar y demostrar afecto es fuerte, pero debo mantener distancia física.

Tenemos acumulados abrazos, besos, caricias y miles de expresiones de afecto para con los demás, especialmente los seres queridos. Volver a encontrarnos con ellos podría ser una experiencia hermosa, pero la realidad es que no podemos contactar así sin más. Seguramente, deberemos ser muy cuidadosos en la proximidad de los vínculos. Nuestro cerebro más emocional (cerebro medio y parte del frontal) empujan por contactar, mientras que nuestro cerebro frontal, inhibitorio también, va a enviar órdenes de no acercarnos, de cuidarnos, va a intentar bloquear la acción. ¿qué hacer?

Tips: Ser muy cuidadosos en el contacto físico. De alguna forma, deberemos atender a las indicaciones inhibitorias del frontal. Cuando decidamos confiar y entonces abrazar y expresar afecto (y recibamos lo mismo del otro) podemos ser lo más cariñosos y explícitos que deseemos. Pero cuando no estemos seguros de con quién nos vinculamos o no sintamos la seguridad de acercarnos, seamos amables y expresemos nuestro temor, hagamos espacio a nuestras dudas e incertidumbre. Vamos progresivamente retornando al contacto normal, no súbitamente.

PROBLEMA 2

Mis miedos y ansiedad me paralizan por momentos.

Volver a un lugar que no es seguro, la calle, de manera más regular y con más interacción, activa mis temores y me hace sentir muy vulnerable.

Tips: También puede ocurrir que deseemos volver a la normalidad pero alberguemos temores al contagio. Es tan transmisible el virus, que las medidas preventivas pueden ser insuficientes. Claramente tenemos que poder mentalizarnos que haremos lo mejor que podamos, cuidarnos lo que esté a nuestro alcance, pero por otro lado sería bueno utilizar el mindfulness, la respiración consciente, el yoga y cualquier recurso que nos ayude a regularnos emocionalmente y también a aceptar que hay cosas que no podemos controlar, que tenemos que poder soltarlas. Dejar pasar los pensamientos, no obsesionarnos, no rumiar tanto.

PROBLEMA 3

No me es fácil comunicarme con la distancia social y el barbijo. Me cuesta interpretar señales comunicacionales de mi interlocutor.

Tips: Este va a ser un problema recurrente. Tendremos anulado medio rostro, la parte más expresiva y que quizás más señales envía a quienes están con nosotros. A no ser que tengas una máscara transparente, vas a tener que estar más atento, más concentrado y poder preguntar cuando no entiendas, cuando lo que el otro dice y nuestra comprensión no parezcan sintonizar. Claramente, la comunicación va a estar algo interrumpida.

Utilizar más y mejor el sistema verbal. Disculparse por no comprender, repreguntar y no ser impulsivo pueden ayudar.

Como ven, varios son los desafíos y seguramente habrá muchos más, pero será un tiempo de reaprendizaje y de volver a conectar. Lo necesitamos, y nos brindará felicidad.

*Martín Reynoso es psicólogo, director de Train Your Brain Argentina y autor de "Mindfulness, la meditación científica".