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Rally Dakar: Pato Silva, el campeón que soltó el volante y se convirtió en un preciso navegante

Rally Dakar: Pato Silva, el campeón que soltó el volante y se convirtió en un preciso navegante

Juan Manuel Silva sabe muy bien lo que es la popularidad en el automovilismo. Se coronó campeón en las disciplinas más importantes de la Argentina. Celebró con el Turismo Competición 2000​ y también en el Turismo Carretera. Justamente fue el último ganador de esa categoría, cuando Agustín Canapino se adjudicó la corona.

Conoce cada escalafón de un deporte muy particular. De chico, en su Resistencia natal, hacía la tarea escolar rápidamente para adentrarse en el taller de su padre y allí empaparse de su verdadera pasión: los fierros.

Tuvo sueños. Corrió en el exterior con el objetivo casi utópico (por lo económico) de llegar a la Fórmula 1​. Dio la vuelta al mundo y se fue a correr a Japón, hasta que “no le dio más el cuero” y volvió al país.

Pero hay una competencia que lo atrapó: el Dakar​. Corrió en buggy, pasó a la camioneta, siempre se entusiasmó con cada proyecto en estos 10 años de experiencia con la carrera más extrema del mundo. Claro, la retirada del Dakar de América del Sur cambió los planes. Todo se hizo cuesta arriba. A las complicaciones con el cambio monetario, las distancias ahora conspiran.

Sin la posibilidad de correr el Dakar como lo hacía habitualmente, buscó la opción para seguir dentro de este particular mundo de adrenalina, peligro, aventura. Y si no podía acelerar desde la butaca izquierda, ¿por qué no sentarse del otro lado y convertirse exclusivamente en navegante?

“El Dakar para mí es una pasión y al hacerse tan lejos de casa, por cuestiones logísticas y económicas se me imposibilitaba estar. Pero cuando estaba todo perdido no quise perderme mi Dakar N° 10. Disfruto mucho ser navegante”, confiesa el Pato Silva en el campamento de Neom, al norte de Arabia Saudita.

El piloto argentino esta vez participa del Dakar como navegante del español Juan Miguel Fidel Medero a bordo de un Can-Am Maverick X3 Nº431, alistado por el equipo FN Speed Team, en la categoría Side by Side.

“Es atrapante también ser navegante. Obviamente que si me das a elegir prefiero ser piloto, pero leer la hoja de ruta en el Dakar es una experiencia muy buena. El trabajo es muy reconfortante cuando uno comprueba que va navegando bien al piloto. Especialmente en este Dakar, que la navegación es muy técnica. Me da satisfacción poder hacerlo bien, venciendo la búsqueda de los way points y resolviendo los caminos. La verdad es que lo disfruto mucho. Estoy en un lindo equipo, agradecido a la vida de poder estar”, comentó Pato Silva a Clarín.

“La convivencia con el piloto es muy buena. Tenemos un buen feeling como persona. Y en el auto es obediente. Siempre se necesita que el piloto haga lo que dice el navegante. Ambos nos sentimos cómodos. Por suerte se dio así. No nos conocíamos antes de este Dakar y así como podría haber sido una bomba, por suerte salió bien”, agregó el piloto chaqueño.

“La inmensidad de las montañas y de los desiertos me sorprendieron. Si bien los paisajes son parecidos a los que podemos encontrar en la Argentina, me llamó la atención que todo sea tan grande”, comentó sobre la geografía de Arabia Saudita.

Más allá de la carrera, Silva comentó una anécdota, al conocer a la mega estrella de este Dakar, el español ex Fórmula 1 Fernando Alonso: “Estaba dentro de su auto. Me asomé y le dije ‘Hola Fernando, soy de Argentina. Estuviste trabajando para la gente de Toyota’. Ahí él ya cambió la cara y me abrió la puerta, le comenté que soy amigo de Matías Rossi, que corro con él y que me daba satisfacción poder saludarlo, que le deseaba lo mejor. Fue muy amable y así dialogamos”.

“La verdad, me saco el sombrero ante Alonso. Si bien estuvo rápido en su primer Dakar, lo está entendiendo. Conoce ya la pasión por el Dakar. Por lo tanto bienvenido y por lo que tengo entendido es por un tiempo largo”, agregó Silva.

Tras la finalización del ejercicio 2019, y mientras buena parte de sus colegas cierran los presupuestos para la actividad que comenzará en 30 días, Silva se concentra por estas horas sólo en el Dakar. “No hay forma de pensar en otra cosa. Uno sabe que en estos 15 días la cabeza y el cuerpo sólo están acá, en esta competencia tan demandante. Claro que después pensaré en el TC, en si puedo volver al Súper TC2000. Pero ahora, sólo pienso en la hoja de ruta de la etapa siguiente en un lugar tan fascinante como es Arabia Saudita".

Neom, Arabia Saudita. Especial para Clarín.