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Falta de deseo y Peyronie, las nuevas preocupaciones sexuales de los hombres

Falta de deseo y Peyronie, las nuevas preocupaciones sexuales de los hombres

El sildenafil, conocido a nivel mundial por la marca comercial Viagra, marcó un antes y un después en las preocupaciones sexuales masculinas. Antes de la famosa pastillita azul, que ya lleva más de 20 años en el mercado, la disfunción eréctil o impotencia y la eyaculación precoz eran por lejos los principales motivos de consulta en los consultorios de urología. Ahora, si bien siguen liderando el ranking, fueron ganando terreno otros que en la última década experimentan un fuerte crecimiento: la falta de deseo y la curvatura del pene (enfermedad de Peyronie), sobre todo en hombres más jóvenes.

"Durante un período de 10 años, hemos visto un cambio real en lo que concierne a los hombres cuando asisten a clínicas de salud sexual. Esto probablemente se debe a una mayor apertura y que ahora aceptan que muchos problemas sexuales pueden ser tratados, en lugar de ser algo de lo que no se puede hablar", afirma Paolo Capogrosso, urólogo y andrólogo del Hospital de San Raffaele, Milán, Italia.

Capogrosso lideró un trabajo que evaluó cómo fueron cambiando las preocupaciones sexuales masculinas en la última década. Los resultados de la investigación fueron presentados en la 35ª conferencia de la Asociación Europea de Urología -que se llevó a cabo en forma virtual y finalizó ayer- y publicados en la International Journal of Impotence Research.

Con el éxito de fármacos para la disfunción eréctil como Viagra y Cialis (la droga es tadalafil) y la disponibilidad de nuevos tratamientos, los hombres que hoy enfrentan problemas sexuales tienen acceso a alternativas que no estaban disponibles hace una generación. Teniendo en cuenta eso, los investigadores italianos decidieron estudiar qué lleva hoy a los hombres a las clínicas de salud sexual.

En lo que se cree que es la primera investigación de este tipo, los científicos interrogaron a 3.244 hombres que asistieron a la Clínica de Salud Sexual del Hospital San Raffaele en Milán entre 2009 y 2019, y clasificaron el motivo principal de la visita. Descubrieron que el número de pacientes con problemas de disfunción eréctil aumentó entre 2009 y 2013, y luego comenzó a bajar.

Comparativamente, hubo pocos pacientes que se quejaron de bajo deseo sexual o enfermedad de Peyronie en 2009, pero las consultas sobre esos temas fueron creciendo desde entonces y hasta el final del estudio. El año pasado, los hombres tenían alrededor de un 30% más de probabilidades de informar la enfermedad de Peyronie que en 2009, y alrededor de un 32% más de chances consultar por bajo deseo sexual.

La cantidad de hombres que se quejan de eyaculación precoz se redujo alrededor de un 6% en la última década. La edad promedio de la primera consulta también cayó de una media de 61 años a 53.

"La disfunción eréctil sigue siendo la razón principal para consulta, pero este número está disminuyendo, mientras que alrededor del 35% de los hombres que acuden a la clínica ahora se quejan de la enfermedad de Peyronie, y ese número mostró un crecimiento constante", afirmó Capogrosso. "Nuestros pacientes también se están volviendo más jóvenes, lo que puede reflejar un cambio generacional en la actitud ante los problemas sexuales".

Y continuó: "Debemos ser claros sobre lo que significan estas cifras. No indican ningún cambio en la prevalencia de estas afecciones, lo que muestran es por qué los hombres vinieron a la clínica. En otras palabras, muestra lo que les preocupa. Es probable que los cambios también reflejen la disponibilidad de tratamientos, ya que los tratamientos para afecciones sexuales han estado disponibles en los últimos años, por lo que los hombres tienen menos probabilidades de sufrir en silencio ".

Estos son resultados de un solo centro, por lo que deben ser confirmados por estudios más amplios. "Sin embargo, parece haber una creciente conciencia de condiciones como la enfermedad de Peyronie, impulsados sobre todo por la difusión del problema en medios masivos. Además, sabemos que la conciencia de esta condición está aumentando en los Estados Unidos y en otros lugares, por lo que esto puede ser una tendencia general", señaló el médico.

"Aunque estos datos son algo preliminares, ya que provienen de una sola institución, son interesantes porque nos permiten formular varias hipótesis. Por ejemplo, la caída en los hombres que presentan disfunción eréctil puede significar que los médicos de familia se están sintiendo más cómodos al abordar este tema y que los pacientes nunca son referidos a centros especializados. Asimismo, la disminución simultánea de la edad en la presentación y el aumento de la enfermedad de Peyronie y el bajo deseo sexual podrían indicar que tanto los hombres como sus parejas están cada vez más atentos a la optimización de sus vidas sexuales. Será muy interesante ver si estas tendencias también están presentes en otros centros de todo el mundo”, comentó Mikkel Fode, profesor Asociado de Urología en la Universidad de Copenhague, que no participó del trabajo.