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Favio Posca cambia de sala y horario, pero avisa: "Soy el mismo salvaje de siempre"

Favio Posca cambia de sala y horario, pero avisa:

Emblema del teatro de trasnoche en Buenos Aires, el artista Favio Posca inicia una nueva etapa porteña con el estreno del unipersonal “Faking Posca” con el que desde el jueves ocupará horario central por primera vez en el Teatro Metropolitan, unos cambios de hábitos que, advirtió, no modifican la esencia: “Soy el mismo salvaje de siempre”.

“Siento que 'Faking Posca' es un gran show, de mis mejores shows, que se desarrolla desde un lugar muy emocionante”, anunció Posca durante una entrevista con Télam. “Si bien no me niego a correrme por otros senderos de acuerdo a cómo viene la función, inmediatamente vuelvo al camino porque respeto al público y a mí como artista, y no quiero permitirme un bache”, fundamentó.

“Faking Posca” ofrecerá funciones los jueves a las 20.30 y los viernes y sábados a las 22.45 en la sala de Av. Corrientes 1343, circunstancias diferentes que no tienen que ver con la propuesta artística.

Télam: ¿Cómo es la relación con sus personajes?
Favio Posca: Lo que busco es que siempre esté bien arraigado el personaje. Cada vez pasa más que mis personajes son seres que viven, piensan, respiran, hablan, cantan y ven cosas que yo no veo. Así que trato de no caer en ningún cliché, que sean bien originales.


T: ¿Qué ejemplo hay de esas apariciones?
FP: Por ejemplo en este show Pitito hace una canción nueva y se conecta desde el acto con la gente y tiene que ver con el acto más que con la actuación, porque el tema habla sobre la soledad. Y aunque la soledad surge la tristeza, Pitito propone que si la pensamos desde otro lado vamos a encontrarnos con otra cosa.

T: ¿Rompiste prejuicios en relación a emocionar al público?
FP: Lo de emocionar a la gente, antes no y ahora sí. El prejuicio siempre estaba porque era más avasallante y porque mi cabeza tenía mucho más ruido blanco.

T: ¿Cómo se lleva esa emotividad con un contexto tan complejo como el actual?
FP: Veo la realidad que acontece y que me roza pero no suelo pegarme mucho en la queja y quedarme en eso. Me gusta sacarme ese pulóver de tristeza que como un manto cae sobre nosotros. Algo que es importante, más allá de la realidad, y de que no está bueno lo que está pasando, es no perder la fe en nosotros y no como algo religioso sino como impulso para seguir creando. Si el ser humano pierde la fe en sí mismo pierde la potencia, y se le escapa la posibilidad de recuperarse.