Vida

Historia conmovedora: hizo de su cuerpo frágil una fortaleza para enfrentar la vida

Historia conmovedora: hizo de su cuerpo frágil una fortaleza para enfrentar la vida

Aunque muchos consideran la osteogénesis imperfecta una limitación, Jeremías Gamarra (27) la vive como una oportunidad e invita a todos a educarse en el ámbito de la inclusión.

El vecino de Carapachay nació con la enfermedad conocida como “huesos de cristal” en la que, por falta de colágeno, se sufren fracturas con facilidad ante un traumatismo y a veces sin ningún motivo.

Jeremías es alegre y fanático de Boca Juniors. “Me gusta mucho ir a la cancha -confirma-. Es un momento que disfruto muchísimo con amigos y una desconexión total”.

Jeremías asegura que es "la cara visible" de un equipo de médicos, familia y amigos que lo ayuda.

Jeremías asegura que es "la cara visible" de un equipo de médicos, familia y amigos que lo ayuda.

Durante su etapa escolar fue al Instituto Santa Rosa de Lima, en Munro. “Mis papás lucharon mucho para que pueda tener una educación convencional -cuenta-. Soy un afortunado porque caí en el colegio indicado”. Su emoción reside en la buena aceptación y la total contención que le dieron en dicha institución. Además, allí conoció a los amigos que aún conserva.

Luego de terminar la secundaria, se encontró inmerso en un mundo que desconocía por completo. “Tenía miedo de salir a la vida”, confiesa. Pero aún así superó los fantasmas y se puso a estudiar Robótica y Programación en el Centro de Formación Profesional 401 de Vicente López.

Sin embargo, después de tantos buenos momentos debió enfrentarse a nuevas pruebas. Comenzó a trabajar en una empresa multinacional y se tuvo que acostumbrar a trasladarse en transporte público. “Empecé a usar silla de ruedas, como una especie de escudo para protegerme, porque estaba muy expuesto a empujones”.

Superándose día a día se convirtió en un referente no sólo para las personas con algún tipo de discapacidad, sino que para cualquiera que lo conoce. Da charlas de concientización y de inclusión laboral. “Mi propósito es que todo el mundo entienda que se puede andar con una sonrisa y firme, sea cual sea el problema”. Con una personalidad que tomó fuerza con los años, reconoce que nunca le afectó la opinión ajena. “Esta enfermedad me abrió caminos y me hizo conocer a quienes hoy forman parte de mi vida -explica-. Si me das a elegir entre nacer sin ella o con, vuelvo a elegirla”.

Sociable. Le encanta planear vacaciones con sus amigos. Las últimas fueron en Colombia.

Sociable. Le encanta planear vacaciones con sus amigos. Las últimas fueron en Colombia.

Según su punto de vista, la sociedad está más atenta, hay una base más sólida de educación e información acerca de la inclusión, pero admite que aún falta infraestructura que permita transitar sin problemas por las calles y espacios públicos.

Apasionado por hacer asados, el mes pasado recibió un premio Bienal por su esfuerzo, superación y resiliencia en el Congreso de la Nación. “Me llenó de orgullo y me dio una felicidad enorme -dice-. Este premio fue para todos. Yo sólo soy la cara, pero atrás hay un equipo enorme que me ayuda: familia, médicos y amigos”.

MA