Vida

La estrella infantil que dejó la fama, perdió la memoria y ahora vende aceite

La estrella infantil que dejó la fama, perdió la memoria y ahora vende aceite

“En 2002 fui nominado a un Globo de Oro. En 2020 estoy aquí, sentado frente al espejo mirándome la pelada”. El tuit es de Frankie Muniz, actor estadounidense de 34 años. Y lo dice todo: el glamour quedó en el pasado.

A los 14, por su exitoso rol en la serie Malcolm, se dijo que era el “nuevo Macaulay Culkin”. Pero eso duró poco: Frankie Muniz se alejó de la industria cuando estaba en la cresta de la ola.

Y ahora, cuando se cumplen dos décadas del estreno de la inolvidable sitcom, Frankie dice haber encontrado la felicidad en un pequeño negocio ubicado en Scottsdale, pleno desierto estadounidense, vendiendo botellas de aceite orgánico, vinagres balsámicos añejos y otros aderezos.

Frankie Muniz, en una entrega de premios.

Frankie Muniz, en una entrega de premios.

“Quiero ser el rey del aceite de los Estados Unidos”, dice el actor, al frente del negocio del que era cliente desde hace años y que ahora dirige junto a Paige, su esposa desde febrero.

Outrageous Olive Oils and Vinegars, que presume de artesanía y calidad “premium”, es la última parada de una trayectoria tan insólita como personal.

Muniz hizo de todo. En poco más de tres décadas fue multimillonario actor de cine y televisión, piloto de automovilismo, baterista en dos grupos de rock, mánager musical y gran tuitero.

Esquivó el destino fatal que suele acompañar a los chicos actores que se transforman en estrellas internacionales: no le pegó a ningún paparazzi, no fue detenido por consumo de drogas, no estuvo en las tapas de los diarios por su frenética vida sexual ni malgastó su fortuna.

Frankie Muniz, en 2000.

Frankie Muniz, en 2000.

Se retiró de la primera línea con 19 años, varias nominaciones a los Emmy y los Globos de Oro y 40 millones de dólares en el banco, como él mismo confesó en Twitter.

Debutó como actor con sólo ocho años, en un "show de talentos" de Carolina del Norte. Luego, Muniz fue protagonista en 2000 de Mi perro Skip, y también estuvo en Superagente Cody Banks.

Hasta que le llegó el gran éxito de Malcolm. Pero para él es una nube borrosa.

“No tengo recuerdos ni de haber estado en Malcolm”, confesó el artista en 2017, en referencia a las pérdidas de memoria severas con las que convive desde hace más de una década.

“Mi madre me habla sobre viajes o grandes eventos a los que fuimos y son historias nuevas para mí. No sé cuál es la causa, pensaba que así era cómo funcionaba mi cerebro. No sabía que debía recordar haber ido a los Emmy cuando era joven”, señaló en el programa Dancing with the stars.

Su frágil estado de salud fue clave en su trayectoria. Entre 2012 y 2013 sufrió dos pequeños derrames cerebrales.

Lo que también puso en peligro su vida fue su etapa como piloto de carreras: varios accidentes le provocaron diversas conmociones cerebrales y la fractura de varias costillas y la espalda.

“Tengo el cuerpo de un hombre de 71 años”, reitera.

En Malcolm, Muniz le daba vida a un joven superdotado que trataba de imponer la cordura en una familia irreverente y surrealista, una sitcom con referencias al estilo cartoon y series como Los Simpson que exhibía tanto ingenio como sensibilidad.

Se convirtió en una de las ficciones más queridas por el público y la crítica y ganó siete premios Emmy. Pero antes del final de la serie, en 2006, su protagonista ya estaba enfocado en lo que vendría. Fue, como se dice, un cambio de frente.

Durante cinco años, participó en más de 50 carreras de diferentes competencias automovilísticas de su país.

Dejó de correr a causa de una lesión de muñeca y se convirtió en baterista de dos bandas de rock (You Hang Up y Kingsfoil).

Actualmente, sigue siendo el mánager del dúo electrónico Astro Lasso.

Su retiro de Hollywood nunca se hizo “oficial”. Más allá de sus problemas de memoria, en los últimos años trabajó eventualmente en series de televisión, hizo cameos autoparódicos y mostró su disposición a participar en un reboot de Malcolm y abandonar temporalmente su flamante vocación aceitera.

La fama alocada, eso sí, ya no volverá. Y Frankie no le preocupa para nada. Al contrario, se ríe de eso.

“Este año en Halloween voy a ir disfrazado de una versión gorda, vieja y pelada de Malcolm. Llevo trabajando en este traje 13 años”, señaló en otro de sus tuits elogiados.

WD