Vida

María Villar protagoniza "Isabella", nuevo filme de Matías Piñeiro que llegó a Berlín

María Villar, protagonista de “Isabella”, nuevo largometraje de Matías Piñeiro en su exploración sobre la obra de William Shakespeare que ingresó en competencia en la nueva sección “Encounters” del Festival de Cine de Berlín, sostuvo que la película “tiene distintas capas que la ubican entre el trabajo, la economía, la maternidad y el transcurso de la vida misma”.

De paso por Madrid donde entre mañana y el domingo tomará parte en cuatro funciones de la obra “El tiempo todo entero”, escrita y dirigida por Romina Paula, Villar indicó a Télam que en “Isabella” “hago de una actriz que se llama Mariel y que está preocupada por su situación laboral como actriz”.

“Entonces Mariel -abundó la intérprete- empieza una suerte de búsqueda de poder solucionar eso y se cuestiona su actitud hacia el trabajo en una existencia además atravesada por la maternidad”.

Villar, de 39 años, es Licenciada en la carrera de actuación de la Universidad Nacional de Arte y tomó clases de actuación con María Onetto y Ricardo Bartís, además de formar parte del grupo de composición musical coordinado por Carmen Baliero.

En cine y además de su lazo con Piñeiro en títulos como “El hombre robado”, “Todos mienten”, “Rosalinda”, “Viola”, “La princesa de Francia” y “Hermia&Helena”, también actuó en “Música nocturna” y “La mirada febril”, ambas dirigidas por Rafael Filipelli, “Lo que más quiero”, de Delfina Castagnino, “La vendedora de fósforos”, de Alejo Moguillansky, y “Respirar”, de Javier Palleiro.

En teatro tomó parte, entre otras, en “Otelo, campeón mundial de la derrota”, “Canción de amor”, “Llegó la música”, “El hambre de los artistas”, “Pie de monte” y “El calor del cuerpo”, actualmente forma parte del Colectivo Escalada dirigido por Alberto Ajaka y junto a Ana Cambre y Gabriela Saidón prepara “Opereta para Doña Morte”.

“Isabella”, también protagonizada por Agustina Muñoz y con actuaciones de Gabriela Saidón, Pablo Sigal, Ana Cambre y Guillermo Solovey, es el octavo largometraje de Piñeyro y quinta entrega de la serie “Las shakespeareadas” con ficciones contemporáneas sobre los roles femeninos de las comedias de Shakespeare, en este caso “Medida por medida”.

La nueva propuesta del cineasta radicado en Nueva York donde cursa una beca integra, integra junto a otros 14 filmes, un apartado que por primera vez entrega distinciones que determinará un jurado conformado por tres miembros.

Télam: ¿Cómo definiría el tipo de búsqueda estética que la reúne con Piñeiro?
María Villar: El encuentro con Matías y los más de 10 años de trabajo compartido nos entrega algo en común que es filmar y probar. En los últimos procesos no hubo un guión sino que se fue armando realmente por partes y se probó mucho en el rodaje mismo. Yo me llevo bien con esa forma de trabajo y aprendo mucho de eso de trabajar en la instancia de presente y de prueba permanente. Se va pensando el plano de a muchos, acumulando pequeños detalles hasta que quedamos conformes. Además para mí como actriz es muy bueno contar con un director preocupado y estimulado por la actuación. Si bien él tiene una mirada pictórica, formal y cinematográfica al concentrarse tanto en la actuación permite que uno aprenda y aprenda. La tercera coincidencia es que al tomar como referencia obras de Shakespeare se genera un estímulo por fuera de la historia que se quiere contar y se abre a un mundo literario y del metalenguaje.

T: ¿De qué manera específica trabajaron para “Isabella”?
MV: Llevó dos años y medio de ir pensándola. El rodaje tuvo distintas instancias y la primera fue en enero de 2018 y la última en agosto de 2020 ya que Matías vive en Nueva York pero se filmó en Buenos Aires y una parte en Córdoba.

T: ¿Cuándo se enteraron que “Isabella” iba a Berlín y cómo tomaron la noticia?
MV: Nos enteramos a principios de febrero y se trató de una noticia que se agradece porque en la situación en Matías y la productora Melanie Schapiro trabajan y producen de manera tan austera y artesanal, el solo hecho de terminar una película tiene algo un poquito épico sin exagerar. Y encima tener las oportunidades máximas para que la historia se vea ya es un logro y que llegue a Berlín que es un festival realmente importante lo tomamos con alegría.

Isabella