Vida

Marianela Núñez encabezó en su tierra una fiesta de la danza

Marianela Núñez encabezó en su tierra una fiesta de la danza

Como ocurre regularmente desde hace seis años, la bailarina argentina Marianela Núñez, estrella del Royal Ballet de Londres y gran figura en el escenario internacional de la danza, vuelve a su terruño en la ciudad de San Martín, ese poblado municipio del Gran Buenos Aires. Con el apoyo de la Intendencia organiza una Gala en un estadio deportivo que reúne –reunió este sábado- 4000 personas y que se transforma siempre en una fiesta de la danza.

Como cada año, la estrella internacional de la danza vuelve a su tierra para regar las raíces con su arte.

Como cada año, la estrella internacional de la danza vuelve a su tierra para regar las raíces con su arte.

Decía Analía Domizzi, directora artística de la Gala desde hace tres ediciones, más o menos con estas palabras: “Queremos darle a la gente algo ameno, pero que no sea solo un entretenimiento”. Un muy buen propósito que alcanzó este año una bella concreción.

Vamos por partes: en primer lugar hubo una introducción, una especie de burbujeante “aperitivo” con la música en vivo (qué gran detalle) del cuarteto de Francisco Collado y coreografía de Alejandro Parente: Pablo Fermani, Juan González y Nicolás Miranda, hermosos bailarines de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, compitieron juguetonamente entre ellos y luego por los favores de una muchacha, una encantadora Marianela Núñez. Luego, la Compañía Juvenil de la Municipalidad de San Martín, con coreografía de Matías Goldín y Marcela Jiménez, presentó una pieza estupenda, llena de buenas ideas, humor y sorpresas: “No lo dejes ir”.

Hubo atmósferas muy diferentes en otras dos obras: por un lado, un dúo del Chopin Concierto Nº 1, de Mauricio Wainrot, de gran lirismo y hermosamente interpretado por Ivana Santaella y Benjamín Parada del Ballet Contemporáneo del San Martín que dirigen Andrea Chinetti y Miguel Elías. Por otro, una muy valiosa pieza (tanto en su propuesta como en su construcción) del coreógrafo Julio López inspirada en la Casa de muñecas de Ibsen.

Marianela Núñez se lució el sábado en la gala realizada en San Martín.

Marianela Núñez se lució el sábado en la gala realizada en San Martín.

Gran trabajo dramático de Marianela como Nora, bien sostenida por Alejandro Parente en el rol del desconcertado marido y un sutil Pablo Fermani en un pequeño papel. Entre una y otra, la compañía estudiantil de acrobacia de la UNSAM presentó Cofradía, de Claudio Hochman y Martín Carella, muy atractiva pieza elaborada como una coreografía.

Qué placentero estremecimiento nos provocan como público las destrezas en altura. El Grupo Cadabra, de Anabella Tuliano, mostró Lo que tenía que ser, que se vio ya en varias galas y que no desdeña cierto despliegue de virtuosismo casi acrobático para transmitir un mensaje intenso, aunque un poco oscuro. Y esa fantástica compañía que es el Ballet Folklórico Nacional, dirigida por Silvia Zerbini y Mariano Luraschi, trajo su Amanecer salteño, gran creación de mucho brío y a la vez refinamiento del Chúcaro y Norma Viola.

Para cerrar, un clásico de clásicos: el Grand Pas de Don Quijote con la graciosa inclusión de niñitas de escuelas de ballet de San Martín (muy compenetradas de su rol y de su responsabilidad) como los pequeños Cupidos, y también una sorpresa: Paloma Livellara, en el Cupido principal, una adolescente de 14 años, que es mucho más, pero realmente mucho más, que una promesa.

Finalmente, la Kitri de Marianela Núñez (con un partenaire muy sólido, Gustavo Carvalho del Ballet del Sodre), posiblemente inédita: tal fue su frescura, su simpatía y su desenvoltura para jugar –en el más estricto sentido del término- con ese papel miles de veces interpretado. Lo que parecía transmitir, como Kitri pero también como Marianela, era algo así como “no puede estar ocurriéndome algo más feliz en la vida que bailar la Kitri hoy, en este escenario y para este público”.

DATO: última función este domingo 18 las 19, en el Club Alemán de Villa Ballester, con entrada libre.