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Cómo es el Cristo 'cool' de José Saramago

Cómo es el Cristo 'cool' de José Saramago

“En este lugar, al que llaman Gólgota, muchos son los que tuvieron el mismo destino fatal, y muchos otros lo tendrán luego. Pero este hombre, desnudo, clavado de pies y manos en una cruz, hijo de José y María, Jesús de nombre, es el único a quien el futuro concederá el honor de la mayúscula inicial, los otros no pasarán nunca de crucificados menores”, escribe José Saramago en El evangelio según Jesucristo, una de sus novelas más controversiales, tildada por muchos sectores del catolicismo como un texto “blasfemo”.

Antes de eso, varios libros polemizaron con la Iglesia al referirse al mismo tema. Basta recordar la novela histórica de Anthony Burgess, Jesús de Nazareth , que desde la mirada de un comerciante griego que ha estado en el calvario de Jerusalén, cuenta la historia desde el nacimiento hasta la crucifixión.

Antes de eso, el griego Nikos Kazantzakis había publicado, en 1953, La última tentación de Cristo, llevada al cine en 1988 por Martin Scorsese y prohibida durante años en nuestro país.

El escritor portugués José Saramago obtuvo el Premio Nobel de Literaura en 1998. Foto AP/ Jan Collsioo

El escritor portugués José Saramago obtuvo el Premio Nobel de Literaura en 1998. Foto AP/ Jan Collsioo

En la novela, un supuesto ángel se le presenta a Jesús durante su crucifixión y lo hace bajar de la cruz para huir con María Magdalena, luego casarse con Marta (la hermana de Lázaro) y formar una familia y vivir como un hombre común y corriente.

Esta nota no revelará el final de la historia, pero es preciso comentar que la obra de Kazantzakis es una especie de “digresión”, una paréntesis de la imaginación en medio de la Pasión de Jesús, que la misma Iglesia Católica se encargó de incluir en su índice de libros prohibidos por tratar temas que “perturban el espíritu" y ser "perniciosa para la fe”.

El Evangelio de Saramago

El Evangelio según Jesucristo no se trata ya de una digresión, de una ventana que deje ver cierto hecho o rasgo imaginado: aquí la invención, uno de los rasgos característicos de la obra de Saramago, es total.

No por nada la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel en 1998 por “volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía”.

En su prosa abunda un estilo de descripción que vuelve sorprendentemente visibles los hechos y personajes que presenta. Tanto unos como otros ya son conocidos y pertenecen tanto a la historia sagrada como a la "cultura popular", pero en el estilo del portugués parecieran retratados con el detalle de un pintor.

Saramago pone el ojo sobre algunos de los pasajes de la Biblia y pareciera estar apreciando junto al lector, un cuadro que él mismo pintó. Una pintura que, siguiendo la idea de que el arte es representación, se permite licencias, conjeturas, suposiciones y divagaciones y que incluso completa por medio del poder de su inventiva, los espacios en blanco de la historia. Así, recrea imágenes, sueños, diálogos que no aparecen

"El Evangelio según Jesucristo", de José Saramago (Punto de Lectura, $1.049 papel, $300 ebook).

"El Evangelio según Jesucristo", de José Saramago (Punto de Lectura, $1.049 papel, $300 ebook).

Al igual que La última tentación de Cristo, la novela retrata a ese Jesús mundano, alejado de todo misticismo o del halo de divinidad otorgado por los Evangelios. Por el contrario, se trata de un personaje que constantemente atravesado por la duda, reniega de su destino, se enamora de María Magdalena y a través del cual el lector puede percibir sentimientos y pesares, gracias las reglas de la literatura de ficción.

En un pasaje del libro, después de encontrarse con Dios en el mar de Galilea, se muestra molesto ante los planes divinos, al tener que adoptar el rol protagónico del Cristianismo. Jesús cuestiona a su padre y le pide razones frente a los padecimientos que éste le impone por ser una figura suprema y todopoderosa. Incluso se hace detener para desarticular el proyecto de su padre. Y frente a quienes lo juzgan niega a su padre celestial al afirmar ser hijo de un carpintero y no el "hijo de Dios".

"Explicame cómo salió de un José carpintero un Jesús rey, Si un rey puede hacer hijos carpinteros, un carpintero debe poder hacer hijos reyes", lo interroga Pilatos en un pasaje. "No es verdad que soy hijo de Dios. Solo digo que soy hijo del Hombre", responde Jesús.

Un Jesús quizás demasiado humano para la Iglesia, que tildó a la obra de "irreverente" por “desafiar la memoria del Cristianismo” y “banalizar lo sagrado”. “La tentación más fuerte que puede tener un hombre es la de ser un hombre común. Cristo pudo haberla tenido y que pese a todo la venció”, afirma Kazantzakis en la introducción de su novela.

Algo de eso vale para la novela de Saramago, tan polémica como genial.

PK

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