Cultura

El editor de Quino: sobornaban al sereno para tener los libros primero

El editor de Quino: sobornaban al sereno para tener los libros primero

Cuando hace años se conocieron en la Feria de Frankfurt, José Saramago y Quino se quedaron callado varios minutos. El que rompió el hielo fue el portugués: "Mafalda fue mi maestra de Filosofía", le dijo . Acababan de avisarle que había ganado el Premio Nobel de Literatura.

Y esta mañana me llamó un alumno de Umberto Eco y me contó que el italiano les decía que cuando necesitaba distenderse leía a Hegel, pero si tenía que pensar leía Mafalda.

Sin embargo, Quino era un tipo que no se creía Quino, en una actitud típicamente no argentina.

Cuando lo empezamos a editar en De La Flor, en los 70, ya habían salido los primeros cinco volúmenes, publicados por Jorge Álvarez. En esa época, cada vez que salía un libro los distribuidores que los llevaban a los kioscos sobornaban al sereno del taller de encuadernación para tenerlos primero: el que lo tenía vendía más.

Con el tiempo empezó su revalorización por personas de altísimo nivel. Por supuesto el mismo Eco, "lo que importa no es lo que yo piense de Mafalda sino lo que Mafalda piensde de mí", escribió.

Pero él no tomaba conciencia de la importancia de lo que hacía y le parecía que la repercusión de Mafalda era desmesurada respecto de sus páginas de humor, que consideraba el núcleo de su producción.

Un observador

¿De dónde sacaba sus ideas? Tenía un enorme poder de observación, iba siempre en medios de transporte públicos con una libretita; ahí escuchaba las frases que le parecían significativas y anotaba; eventualmente esas frases aparecían en sus trabajos.

Decía que no sabía dibujar; de hecho, copiaba sus Mafaldas, decía que envidiaba a Fontanarrosa porque podía dibujar manos Durante mucho tiempo no podía hablar con el público, era tímido. Sin embargo, nunca daba una respuesta estereotipada, pensaba lo que iba a decir. Una vez fuimos a que firmar a Tucumán y él estaba disfónico. Así que en la charla con el público contestaba yo y él asentía o negaba. Él era Chasman y yo, Chirolita.

Editorial. Quino en el stand de De La Flor en 2010. Foto Leandro Marchesi

Editorial. Quino en el stand de De La Flor en 2010. Foto Leandro Marchesi

Lo otro es su ideología: antirreligioso, progresista, de izquierda, de familia anarquista. Cuando se usó a Mafalda para un mensaje contra el derecho al aborto, hace poco, hizo una declaración sonora. Como la había hecho en la dictadura cuando quisieron usar sus dibujos para defender a la policía.

Hablé con él hace un mes por teléfono, por momentos de conectaba, no escuchaba bien, se desconectaba. Estuve con él a fines de enero, le llevé sandwichitos de miga, que era una de sus comidas preferidas, me contó algún sueño. Desde que murió Alicia, su mujer, que era la mitad de él, estaba triste: cada tanto decía alguna cosa graciosa, pero no estaba de buen humor.

Esta mañana me pregunté qué éramos, como un viejo chiste de una pareja antigua.

Era muchísimo más que un autor a quien publicaba en la que era mi editorial. No era un amigo, como Fontanarrosa, a quien le podía contar una intimidad. No era un segundo padre, era parte de mi vida, era un vínculo indescriptible, profundísimo, duradero.

* Daniel Divinsky es el ex editor de Ediciones De La Flor

PK

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