Cultura

La verdadera historia Hans Asperger, el pediatra que era en verdad un nazi exterminador de niños

La verdadera historia Hans Asperger, el pediatra que era en verdad un nazi exterminador de niños

Todo comenzó con una equivocación: la historiadora Edith Sheffer, investigadora del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de California, en Berkeley, quería contar la heroica vida del médico austríaco Hans Asperger, célebre por sus estudios pioneros sobre desórdenes psicológicos en la infancia. El tema era sensible para ella, ya que su hijo Eric había sido diagnosticado a los 17 meses con autismo, de manera que pensó que era una buena idea reconocer a aquel especialista cuyo apellido nombra, además, una condición del comportamiento que afecta la capacidad de socializar. Lo que encontró, sin embargo, está muy lejos de la nobleza y del heroísmo.

Hans Asperger tenía una gran reputación. Era recordado porque había defendido las capacidades de niños con algún trastorno, e incluso se decía que había rescatado a chicos de la muerte en el programa nazi de eutanasia. Me propuse contar esta historia heroica, pero sucedió que apenas consulté el primer archivo, vi que Asperger era en realidad cómplice de la política de higiene racial nazi y que esto iba a ser, en verdad, una historia de terror”, recordó la autora a Clarín en 2019 cuando la traducción de su libro no había llegado aún a la Argentina.

01

Los niños de Asperger

Los niños de Asperger

Autora: Edith Sheffer

Editorial: Planeta

336 págs. (ebook)

Precio: $540

El libro de Edith Sheffer es minucioso y duro. Muy duro. “Asperger participó desde distintas plataformas en el sistema de homicidio infantil de Viena. Era colega cercano de los líderes de este sistema y, por medio de sus cargos en el Estado nazi, envió a decenas de niños a la institución infantil de Spiegelgrund, donde se exterminó a un sinnúmero de chicos vieneses”, escribe la historiadora.

Esas víctimas recuperan en algunas páginas sus nombres y sus historias de abandono y de muerte sencillamente porque alguien los clasificó como irrecuperables.

También hay otro niño que tiene espacio en el libro: Eric, el hijo de la autora, que explica: “Todos tenemos problemas. Algunos son más visibles que otros, eso es todo. El autismo no es una discapacidad o un diagnóstico, es un estereotipo que se les aplica a algunos individuos”.

PK

Mirá también