Cultura

'Poeta chileno', de Alejandro Zambra: qué marca deja el padrastro si hay una separación

'Poeta chileno', de Alejandro Zambra: qué marca deja el padrastro si hay una separación

Por varios motivos, esta novela del chileno Alejandro Zambra –Poeta chileno– estuvo en boca del mundillo literario este verano. Uno es que el protagonista –o uno de los principales protagonistas– es un intento de poeta que termina como profesor de literatura. Vive entre los libros, lee lo clásico y lo que se está escribiendo ahora mismo. Muchos de los personajes nombrados son escritores vivos: eso siempre gusta, uno se siente como en casa.

Al punto que en un momento hay una fiesta con poetas, con alcohol y hasta algunas piñas, que termina como si nada: Zambra se ríe cariñosamente de sus colegas, es parte de ese mundo. Los quiere a los poetas chilenos, se nota, les hace un homenaje.

Muchas cosas se pueden leer en Poeta chileno pero es central la mirada sobre la relación entre un hombre y el hijo de su mujer. Que no es hijo de su sangre y de su semen. Pero que crecerá de su mano durante años.

"A punta de paseos al parque y helados de pistacho empezó a escribirse el borrador de una familia", escribe Zambra. Gonzalo, el que quiere ser poeta, acaba de reencontrarse con su antigua novia Carla. Todo es ardor pero Carla ya tiene a Vicente. ¿Están enamorados? No saben, pero de a poco Gonzalo se va quedando, Vicente una noche sí y otra también se mete en la cama entre los dos, la vida se acomoda a él, juegan.

Gonzalo es activo en la vida del chico, hasta arregla un régimen de visitas con el padre que hasta ese momento había sido imposible. Se va haciendo cargo: lo cuida, lo hace dormir, le corta las uñas. Hay un día clave en que la madre llega y sube a leerle el cuento pero Vicente dice que no, que se lo lea él.

Alejandro Zambra nació en Santiago de Chile en 1975. Foto Martín Bonetto

Alejandro Zambra nació en Santiago de Chile en 1975. Foto Martín Bonetto

"A veces odiaba no exactamente que Vicente no fuera su hijo sino haberlo conocido tan tarde", cuenta el narrador. El vínculo se afianza, Gonzalo, mientras, trata de dar forma a un libro que lo convierta por fin en un verdadero "poeta chileno".

Y un día van al súper y la cajera hace LA pregunta:

-Y ustedes, ¿son hermanos?

Gonzalo dice que no.

-¿Y entonces, qué son?

Y Gonzalo se equivoca en la respuesta. Se equivoca, no da con la palabra. "Padrastro", "hijastro", qué feo.

"Se creen generosos porque ponen cien lucas mensuales, pero nunca hicieron la tarea con sus hijos", reflexiona el narrador. Los padres biológicos llevan acá las de perder. "Pueden desaparecer y siguen siendo esperados, perdonados, bienvenidos".

¿Qué pasaría con el destino de Gonzalo y Vicente, tan cercanos en la vida cotidiana, si un día Gonzalo se separara de Carla? ¿Sería esperado, bienvenido? Y los años compartidos ¿dejarían huella?

¿Alguien pensó en estas cosas, el devenir, la legitimidad, la marca del padrastro?

Cualquier cosa que agregue en este sentido puede revelar el final, así que no diré nada más, salvo que esas últimas páginas son luminosas. Vale la pena.

"Poeta chileno", de Alejandro Zambra (Anagrama, $1.395).

"Poeta chileno", de Alejandro Zambra (Anagrama, $1.395).

Mirá también