Cultura

Por qué se festeja el día del hermano el 4 de marzo en Argentina

Por qué se festeja el día del hermano el 4 de marzo en Argentina

El 5 de septiembre es la fecha elegida a nivel mundial para la celebración del Día del Hermano, en un tributo que se le rinde a la vida y la obra realizada por la Madre Teresa de Calcuta, pero en la Argentina se lo festeja el 4 de marzo por motivos que permanecen en discusión.

También hay una diferencia en la connotación de ambas celebraciones, porque mientras la festividad ecuménica apunta a la hermandad pero desde la mirada solidaria de ayudar al prójimo, la local se refiere a la exaltación del lazo de sangre.

La Argentina no es el único país que tiene su propia celebración. En Estados Unidos, cada 10 de abril se festeja el Día de los Hermanos aunque no está incluido en el calendario oficial de los tributos, como sucede con los Padres y las Madres. De todos modos, la Siblings Day Foundation trabaja para cambiar esto y desde 1998, los gobernadores de 49 estados oficialmente han emitido proclamaciones para reconocerlo.

Alexander Caniggia junto con Charlotte, su hermana (Instagram).

Alexander Caniggia junto con Charlotte, su hermana (Instagram).

Del mismo modo, en Europa se celebra la fraternidad entre hermanos de sangre cada 31 de mayo, la misma connotación que tiene la festividad en la Argentina el 4 de marzo.

Día del Hermano: por qué es el 4 de marzo

En la Argentina hay fechas para el homenaje familiar bien internalizadas porque llevan mucho tiempo de tradición. El Día del Padre es el tercer domingo de junio, el Día del Niño es el tercer domingo de agosto y el Día de la Madre es el tercer domingo de octubre.

Menos reconocible es el Día de los Abuelos, el 26 de julio, y del mismo modo se contextualiza la celebración entre los hermanos, destinada para el 4 de marzo.

Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, dos hermanos famosos en el fútbol.

Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, dos hermanos famosos en el fútbol.

Todos estos festejos tienen a priori una raíz comercial, ya que no existe una fecha por la cual anclarla, lo que queda en evidencia con los que se ubican en el tercer domingo de tres meses (el Padre, el Niño y la Madre).

Con el Dia del Hermano se busca el mismo efecto, aunque todavía no se lo consiguió; de hecho, no figura en el radar estadístico de las ventas que suelen hacer en la Argentina organizaciones empresariales, como sí sucede con el Padre, el Niño y la Madre con la medición de ventas que efectúa la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El motivo del Día Mundial del Hermano

Con el Día Mundial del Hermano se buscó una raíz reivindicatoria de la tarea realizada por la Madre Teresa de Calcuta en sus años como misionera, y por ello es que se rescató el 5 de septiembre, jornada de su fallecimiento, para recordar a esta religiosa de enorme prestigio.

Fueron las obras sociales realizadas en todo el planeta las que encumbraron a esta mujer albanesa de origen y que murió en 1997, a los 87 años, justamente en la ciudad de la India con la que se la identificaba.

Por la obra de la Madre Teresa de Calcuta  se celebra el Día Mundial del Hermano.

Por la obra de la Madre Teresa de Calcuta se celebra el Día Mundial del Hermano.

Agnes Gonxha Bojaxhiu nació en Macedonia el 26 de agosto de 1910. A los 12 años ya había definido entregar su vida a la religión católica. En 1929 llegó a Calcuta, donde permaneció el resto de su vida. En la ciudad bengalí hizo sus votos de pobreza, castidad y obediencia. Se convirtió en monja el 24 de mayo de 1931. Fue durante esta etapa donde abandonó su nombre de nacimiento por el de Teresa.

En 1946, la hambruna que se vivía en buena parte del país se vio agravada por el conflicto entre los indios musulmanes y los hindúes. Por ello, Teresa de Calcuta solicitó al Papa Pio XII abandonar su orden para dedicarse en cuerpo y alma a los más necesitados. Esto fue lo que más tarde describió como “la llamada dentro de la llamada”.

Tras años trabajando entre los más desfavorecidos de la India, Teresa obtuvo la nacionalidad en 1950. Ese mismo año, tras haberse unido a un grupo de mujeres con sus mismas inquietudes, el Vaticano le autorizó inaugurar su nueva congregación: Misioneras de la Caridad.

Entre los reconocimientos que obtuvo en vida se destaca el Premio Nobel de la Paz, en 1979, y el más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna, en 1980, por su labor humanitaria.