Cultura

Presencia coreana en nuestra cultura: 'Digan kimchi en vez de whisky'

Presencia coreana en nuestra cultura: 'Digan kimchi en vez de whisky'

Es conocida en Argentina la expresión "whisky" al tomar una foto ya que la pronunciación de esta palabra dibuja una sonrisa en el rostro de las personas. En mi país, Corea, esa sonrisa se logra cuando decimos "kimchi".

El kimchi es la comida fundamental de Corea, creada hace siglos por los coreanos y elaborada a lo largo de su historia. Es un alimento tradicional fermentado a base de baechu (un tipo de col) o nabo, en sus variantes más comunes, salado, con ajo y a veces picante. Acompaña todos los días las mesas de comida de los coreanos, al punto de que todas las familias tienen una heladera específica sólo para guardar kimchi e ir consumiéndolo durante todo el año.

Es casi imposible imaginar la vida sin kimchi en Corea, no sólo porque representa la identidad nacional, sino también porque es parte constitutiva de nuestra salud. Tiene numerosos condimentos en su elaboración, que aportan vitaminas A, B y C, minerales y fibras dietéticas. Además, durante el proceso de fermentación, se generan abundantes probióticos, propiedad que lo convierte en un súper alimento que sube las defensas y mejora nuestro sistema inmunológico.

Pero el valor no reside únicamente en sus recetas y propiedades. El kimchi se eleva a otra categoría simbólica, como para un argentino para quien el asado no significa solo comer carne sino que es un ritual social en familia o amigos. En un sentido similar, la práctica del kimjang, que es el modo de preparar kimchi de forma familiar para luego compartirlo con vecinos y parientes, explica el carácter comunitario del kimchi.

Hasta nuestros días, cuando llega la época del kimjang a finales del otoño, las comunidades en las zonas rurales de Corea se juntan y amontonan cientos de baechus para preparar kimchi, a fin de que cada hogar tenga suficientes reservas para soportar el riguroso invierno. Esta centenaria práctica fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2013.

Así, a través de la comida nos podemos acercar a la historia, la geografía, la cultura y las costumbres de otro país. Recuerdo mi primer día en Argentina, que fue hace dos años.

Ansioso por probar inmediatamente los sabores locales al aterrizar en el nuevo destino y al tanto de la fama de la carne argentina, busqué un restaurante donde probar las célebres empanadas y el asado argentino. Con el tiempo, aprendí que el concepto del “asado” no es simplemente comer carne asada, sino pasar tiempo con afectos, compartir la mesa y generar un vínculo amistoso.

Basado en estas experiencias, el año pasado incorporamos cursos digitales y gratuitos de gastronomía en el Centro Cultural Coreano, pensando que la comida pueda llegar a ser una herramienta útil para la comprensión de nuestras costumbres, pero también un vehículo para el intercambio cultural entre nuestros países. Ahora comer asado con kimchi es natural para los nuevos amigos que voy conociendo.

Pienso que incorporar el kimchi en la mesa argentina es incluir uno de los alimentos más saludables del planeta, pero también una nueva forma de favorecer la amistad entre coreanos y argentinos. Por eso, si nos vemos alguna vez, ojalá que sea compartiendo una comida y, si nos tomamos una foto, que en nuestros rostros se dibuje para la posteridad una sonrisa de “¡kimchi!”.

Moonhaeng Cho es director del Centro Cultural Coreano