Cultura

un recorrido por la casa de Ernesto Sabato, de la mano de su nieto

un recorrido por la casa de Ernesto Sabato, de la mano de su nieto

La casa de Ernesto Sabato en Santos Lugares fue construida en 1927 por Fernando Valle, uno de los pioneros del cine local, que la levantó sin grandes conocimientos arquitectónicos pero con pericia y creatividad.

La familia Sabato llegó ahí en 1945: vivieron con el mismo Valle durante 14 años porque para alquilarles el lugar, él puso como condición que le permitieran ocupar el sótano, el único lugar lo suficientemente oscuro como para que sus ojos, destruidos por los focos de luz de la época, no sufrieran de fotofobia.

En esa casa nacieron los hijos de la familia y ahí Sabato escribió casi todos sus libros y vivió hasta su muerte, a poco de cumplir 100 años.

Cuando Matilde, la mujer del escritor, se enfermó, hacia 1990, la casa se enfermó con ella, piensa Mario, hijo de la pareja: su madre era el alma de la casa y él asegura que ambos declives fueron simultáneos: los muebles se fueron deteriorando, el jardín se convirtió en un juntadero de suciedad y la casa perdió la alegría y el movimiento que tuvo durante décadas.

Una recorrida por la casa de Ernesto Sábato en Santos Lugares, guiada por su nieto, Guido Sabato. Foto: German Garcia Adrasti

Una recorrida por la casa de Ernesto Sábato en Santos Lugares, guiada por su nieto, Guido Sabato. Foto: German Garcia Adrasti

Hasta que Mario y sus propios hijos, Guido y Luciana, decidieron rescatarla y ponerla en valor.

Hoy, la casa funciona como museo: los visitantes pueden recorrer la biblioteca, que contiene unos siete mil libros y mantiene el orden exacto en que la tenía el escritor, el estudio, el atelier en el que se sentaba cada tardecita a pintar con sus óleos, el hermoso patio y el jardín en el que se exhibe la estatua de Ceres de Parque Lezama que aparece en Sobre héroes y tumbas y que la ciudad le regaló al escritor.

La reconstrucción de época es impecable, aunque la familia espera que algún tipo de apoyo oficial les permita hacer frente al mantenimiento y encarar una serie de reformas necesarias para no se deteriore con el tiempo.

La última máquina. En esa Olivetti, regalo de una editorial, el escritor escribió sus últimos títulos. / Foto: German Garcia Adrasti

La última máquina. En esa Olivetti, regalo de una editorial, el escritor escribió sus últimos títulos. / Foto: German Garcia Adrasti

En este aniversario, Clarín invita a sus lectores a un recorrido audiovisual, para que puedan conocer la casa de Sabato por dentro, guiados por su nieto Guido, que relata parte de la historia de su abuelo y rescata los recuerdos que le sugiere cada ambiente, para asomar también a la vida íntima del autor.

Ficha

Las visitas, con reserva previa en pandemia, pueden coordinarse a través de las redes sociales de la Casa Museo Ernesto Sabato.​

VA/PK