Deportes

Defensa exitosa para Devin Haney en Las Vegas: venció por puntos a Joseph Díaz

Defensa exitosa para Devin Haney en Las Vegas: venció por puntos a Joseph Díaz

El invicto californiano Devin Haney conservó este domingo la corona de los ligeros de la Confederación Mundial de Boxeo (CMB), al imponerse por puntos, en fallo unánime, ante su coterráneo Joseph “JoJo” Díaz, en un combate llevado a cabo en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas.

Haney, quien exponía por cuarta vez su corona frente al monarca interino del CMB y ex monarca entre los superplumas, se vio beneficiado por la decisión de los jueces de la pelea, quienes lo vieron ganador por una buena distancia: las tarjetas reflejaron una diferencia a su favor de 117-111, 117-111 y 116-112.

El campeón reinante, que llevó así su invicto a 27 peleas con igual cantidad de triunfos, 15 de ellos por la vía rápida, venía de conseguir la mejor victoria de su carrera en mayo, ante el veterano venezolano Jorge Linares, en el Michelob Ultra Arena de Las Vegas.

Haney, de 23 años, hizo el trabajo más importante en los primeros asaltos y cuando Díaz quiso reaccionar, ya el camino se le hizo cuesta arriba ante un campeón inteligente, que jugó con la desesperación de su rival.

En el último asalto, “JoJo”, de 29 años, salió en busca de un nocaut salvador, pero más allá de un leve momento de zozobra, en el que sintió algunas manos de su oponente, Haney pudo mantener la vertical, responder el ataque rival con una secuencia de golpes y llegar a la campanada final con la victoria en el bolsillo.

Devin Haney retuvo el título ligero de la CMB. Foto: Erik Verduzco/Las Vegas Review-Journal via AP

Devin Haney retuvo el título ligero de la CMB. Foto: Erik Verduzco/Las Vegas Review-Journal via AP

Después de conocer el fallo de la pelea, el perdedor reconoció a su oponente, y no solo le concedió un sentido abrazo sino palabras elogiosas al campeón, que le propinó su segunda derrota en el campo rentado, en la pelea número 35 de su trayectoria.

Díaz, que el mes pasado vio frustrado su choque ante el prometedor Ryan García, otra de las figuritas importantes de las 135 libras, quien tuvo que someterse a una operación en la muñeca derecha, había vencido a rivales exigentes como Tevin Farmer y el dominicano Javier Fortuna, pero su adversario más duro ha sido la balanza.

En agosto de 2018 dilapidó la chance de ganar el título pluma de la Asociación Mundial de Boxeo al excederse del límite de los 57,150 kilos antes de enfrentar al puertorriqueño Jesús Rojas. Y en febrero de este año cedió en la báscula su título superpluma de la Federación Internacional de Boxeo al superar por 1,7 kilos la frontera de la división antes de medirse con el tayiko Shavkatdzhon Rakhimov. Tras ello decidió ascender a las 135 libras.

Esta noche, hizo lo que pudo y más ante un sólido Haney, quien se adueñó de todas las celebraciones en la contienda estelar de la noche, en la meca del boxeo mundial.


La palabra de los protagonistas


Tras la contienda, Haney reveló que "el plan era mantenerlo a raya y trabajar con el jab", y sostuvo que finalmente lo cumplió.

"Sabía que no se iba a ir. Le pegué algunos buenos tiros y siguió recogiéndolos a medida que avanzaba la pelea. Es un verdadero campeón y me dio una buena pelea. Dijo que me iba a sacar al perro, y eso es exactamente lo que hizo", manifestó  el vencedor, según las declaraciones que recogió el sitio Bad Left Hook.

Además, apuntó que George Kambosos Jr., campeón de peso ligero de la WBA, IBF, WBO, es su próximo objetivo. "Hagámoslo por todos los cinturones. El verdadero indiscutible", desafió. El pugilista australiano, presente en la velada, aceptó el reto."Ahora podemos hablar", le dijo al californiano, debajo del cuadrilátero.

Por su parte, Díaz indicó: “Pensé que estaba más cerca de lo que (los jueces lo tenían), pero es lo que es. Volveré y me haré más fuerte. Esto es lo que hago, hombre. Quiero desafiar a los mejores y si me quedo corto, solo voy a progresar y mejorar".

Además, admitió que pensó que en el último round podría tener una chance. “Sentí que lo tenía herido, un poco sacudido y aturdido. La maldita vaselina se me metió en los ojos y estaba tratando de limpiar eso para poder hacer un tiro limpio de nuevo, pero estaba borroso y no quería que me atraparan con un tiro limpio, porque es un contragolpeador muy inteligente", explicó.