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Tokio 2020: Yulimar Rojas, la venezolana que quiere meterse en la historia grande del atletismo

Tokio 2020: Yulimar Rojas, la venezolana que quiere meterse en la historia grande del atletismo

Ciento cuarenta y cuatro medallas repartirá en Tokio 2020 el atletismo, uno de los deportes más tradicionales e importantes del programa olímpico, que inaugurará su competencia en la capital japonesa en la noche argentina de este jueves (mañana del viernes japonés). Cuarenta y ocho de esas preseas serán doradas y quedarán en manos de quienes conquisten cada una de las pruebas de pista, campo y calle, que tendrán como sede central el Estadio Olímpico. Una de las grandes candidatas a brillar en ese escenario es la venezolana Yulimar Rojas, abanderada del atletismo sudamericano en estos Juegos, quien buscará su primer oro y algo más.

Es que la atleta de 25 años, que llega en plenitud física y deportiva, parece no tener rivales en una prueba del salto triple, que dominó ampliamente en el ciclo que condujo a la cita nipona, y además del primer lugar del podio, quiere dejar su marca en Japón con un nuevo récord mundial.

La vigente marca pertenece a la ucraniana Inessa Kravets, quien saltó 15,50 metros en el Mundial de Gotemburgo, en agosto de 1995, cuando Rojas ni siquiera había nacido. La venezolana llegó al mundo dos meses más tarde, el 21 de octubre, en Caracas -aunque creció en Puerto la Cruz, en el seno de una familia muy humilde, con cinco hermanos- y cuando dio sus primeros pasos en el deporte no lo hizo en una pista de tartán.

Su primera disciplina fue el vóleibol, pero ante la falta de chances de competir en su ciudad, terminó pasándose al atletismo, al que se adaptó sin problemas gracias a su cuerpo delgado y muy alto (mide 1,92 metros).

Yulimar Rojas llegó a Tokio con una marca personal de 15,43m , a siete cm del récord mundial. Foto Instagram @yulimarrojas45

Yulimar Rojas llegó a Tokio con una marca personal de 15,43m , a siete cm del récord mundial. Foto Instagram @yulimarrojas45

En sus primeros años compitió en las tres modalidades de salto -en largo, en alto y triple-, pero desde fines de 2015 decidió dedicarse a este último. Entonces comenzó a trabajar bajo las órdenes del legendario saltador cubano Iván Pedroso, oro en salto en largo en Sidney 2000 y dueño de cuatro títulos mundiales; y su evolución en esa prueba fue -y sigue siendo- impresionante.

A los cuatro meses de instalarse en España para entrenar con Pedroso, conquistó el oro en el Mundial bajo techo de Portland que se celebró en marzo de 2016 con una marca de 14,41 metros. Y en agosto de ese mismo año, poco antes de su 21° cumpleaños, se colgó la plata en los Juegos de Río de Janeiro con 14,98, por detrás de la colombiana Caterine Ibargüen (15,17), que se perfila como su principal -quizás única- rival en Tokio.

Desde Río, el reinado de la venezolana en esta prueba ha sido absoluto hasta el punto de que parece competir únicamente contra sí misma, en busca de un récord mundial al aire libre que hasta ahora se le resiste, pero al que se acerca cada vez más.

En febrero de 2020, en Madrid, Rojas batió la plusmarca mundial en pista cubierta con 15,43 metros. Foto AP/Manu Fernandez

En febrero de 2020, en Madrid, Rojas batió la plusmarca mundial en pista cubierta con 15,43 metros. Foto AP/Manu Fernandez

Fue oro en el Mundial de Londres 2017 con 14,91 y en la cita indoor de Birmingham 2018. En septiembre de 2019, en vísperas del Mundial de Doha, consiguió en Andújar la entonces segunda mejor marca de la historia, 15,41 metros. En la cita qatarí volvió a subirse a lo más alto del podio, pero no pudo marcar el récord. Se tuvo que conformar con un registro de 15,37.

En febrero de 2020, en Madrid, batió la plusmarca mundial en pista cubierta con 15,43 metros, dejando atrás los 15,36 que ostentaba la rusa Tatiana Lebedeva.

En el mejor momento

El coronavirus revolucionó gran parte del calendario deportivo de 2020 y eso frenó las posibilidades de Yulimar de romper el récord de Kravets en la temporada pasada. Pero este año, Rojas volvió a brillar.

Hace dos meses, otra vez en Andújar, saltó 15,43 metros, su mejor marca personal. Y a principios de este julio en Mónaco, en una reunión de la Liga de Diamante, sintió que en uno de sus intentos había estado a punto de batir el récord del mundo. "Era un salto de récord, pero fue nulo. Solo me queda seguir trabajando y recargar las baterías para los Juegos", dijo en ese momento.

Hace dos meses, en Andújar, Rojas saltó 15,43 metros, su mejor marca personal. Foto EFE/J.J. Guillén

Hace dos meses, en Andújar, Rojas saltó 15,43 metros, su mejor marca personal. Foto EFE/J.J. Guillén

Entonces llegó Tokio, que podría transformarse en el escenario de su gran consagración como estrella del atletismo mundial.

"Estoy muy contenta de estar aquí, en mis segundos Juegos Olímpicos, con ganas de darlo todo", comentó tras aterrizar en la capital japonesa, después del sábado, tras unos problemas con los vuelos, que la hicieron perderse la ceremonia de apertura en la que debía ser la abanderada de Venezuela.

"Estoy contentísima de sentir esta adrenalina y de compartir con mis compañeros", agregó la venezolana, quien comenzará su participación en la mañana argentina del viernes, cuando salga al Estadio Olímpico para disputar la clasificación desde las 9.05.

La final será el domingo, a las 8.15 de nuestro país. Y allí estará seguramente Yulimar Rojas, la abanderada del atletismo sudamericano, que espera dejar su marca en los Juegos Olímpicos con tres zancadas históricas.