Economía

Con la segunda ola en alza y los salarios bajos el consumo seguirá cayendo en los próximos meses

Con la segunda ola en alza y los salarios bajos el consumo seguirá cayendo en los próximos meses

Las restricciones a la actividad para aquietar la segunda ola de Covid ya se hacen sentir sobre la economía y el consumo. Para los analistas, esto se traducirá en un menor crecimiento para este año y en un nuevo baldazo sobre el consumo que no tiene miras de reaccionar al menos en los próximos meses.

El verano de 2021 terminó con la actividad en alza. Para Econviews la actividad creció 0,8% en marzo con respecto a febrero.

Según un informe del BBVA, en marzo el consumo creció 7%. "Luego de los crecimientos interanuales muy altos en marzo dados por la caída del año anterior, la desaceleración del consumo en todos los sectores da cuenta de la pobre performance de la recuperación", indican.

Pero en abril ya hay señales de que hubo una desaceleración. Los datos de CAME indican que las ventas de las pymes bajaron 8,3% el mes pasado con respecto a marzo, en un contexto en el que seis de cada diez comercios pequeños y medianos enfrentan problemas de abastecimiento. Y venden 26% menos que hace dos años.

Otro dato negativo fue la evolución de la confianza del consumidor: con el avance del Covid creció la incertidumbre y el índice de la Di Tella bajó 7,5% en abril.

Pese a que las restricciones son mucho más leves que las que se aplicaron hace un año, en abril la circulación cayó un 42% en el AMBA.

Caída de la economía

"Si bien los servicios mejoran su desempeño, se mantienen rezagados en comparación con los bienes. La nueva ola de contagios es de particular preocupación en este sector que es el mayor empleador", plantea el BBVA.

Las consultoras ya empiezan a medir el impacto de la segunda ola. "Convivir con restricciones implicará un dinamismo menor de la actividad y peores indicadores socioeconómicos que, de todas formas, no se acercarán a los niveles del año pasado", dice la consultora LCG.

"Si estas restricciones duran un trimestre y no afectan a la industria y la construcción podemos pensar en un ‘crecimiento’ del 4%-5%. Luego de una caída de 9,9%, recuperar la mitad implica que aún la anemia se sentirá," señala LCG.

Crece el atraso salarial

Sobre esto golpea otro factor: el atraso de los salarios, que mayoritariamente aún no cuentan con aumentos que les permitan pelearle mano a mano a la inflación.

Varias veces distintos funcionarios, el ministro Martín Guzmán entre ellos, repitieron que este año los salarios le tienen que ganar a la inflación. Por ahora las paritarias que se cerraron rondan el 30%, contra una inflación que según los privados no bajará del 45%. Si bien los acuerdos salariales tienen contemplado una actualización si los precios se aceleran, la idea de que el consumo motorice la reactivación se va apagando.

El economista Andrés Borenstein apunta que los salarios reales están 7,5% abajo del nivel del año pasado, mientras las jubilaciones perdieron 5%. Cuando se mira el gasto en salarios de la administración nacional, la caída alcanza casi al 15%.

Un informe de Econviews estima que la actividad caerá 2,3% en el segundo trimestre. "Mayo debería ser el peor mes del año, aunque si las restricciones persisten el peor mes podría ser junio", aseguran.

A diferencia de lo que ocurrió en la cuarentena anterior esta vez no se espera un boom de consumos durables. "La impresión es que en los hogares que mantienen poder adquisitivo ya se compraron todos los electrodomésticos que necesitaban para enfrentar el encierro, ya sumaron complementos para mantenerse en forma y la brecha cambiaria ya no da espacio para el nivel de gangas que había el año pasado en importados".

¿Podrá el Gobierno sacar un conejo de la galera que permita reactivar el consumo en lo inmediato? Hasta hace un mes le ponían muchas fichas a la actualización de Ganancias, pero los cambios en la ley no se reglamentaron y aún no están vigentes. Y cuando lo estén, tendrán un efecto acotado.

Para Econviews, la baja de impuesto a las Ganancias tendrá "un efecto grande de única vez y luego el impacto mensual será muy marginal. Aumentaría la masa salarial en alrededor de $ 4.000 millones por mes".

"El panorama para el consumo en los próximos meses luce sombrío. Veremos si hay incentivos fiscales más cercanos a las elecciones", desliza Econviews.

AQ