Economía

El Gobierno creó un nuevo método de control a la exportación de carne

El Gobierno creó un nuevo método de control a la exportación de carne

Por segundo día consecutivo el Boletín Oficial llegó este martes con medidas destinadas a controlar las exportaciones, en este caso de carnes.

Así como el lunes se revivió el fantasma de las restricciones y trabas a la exportación de productos del campo con una normativa que establece que quienes quieran exportar deberán presentar una serie de requisitos inéditos, este martes se oficializó que "las exportaciones de los productos cárnicos y sus subproductos, estarán sujetas a la registración previa de una Declaración Jurada de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC)".

Así lo establece la Resolución Conjunta 3/2021, firmada por Matías Kulfas y Luis Basterra, ministros de Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca, respectivamente.

Hasta el momento, para la exportación de carne solo se tenia que sacar un permiso de embarque en la Aduana. 

Para presentar esa Declaración Jurada, primero hay que estar inscripto en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA), que funciona bajo la órbita del Ministerio de Agricultura.

Los productos alcanzados por la norma son: carne fresca, refrigerada o congelada de las especies bovina, porcina, ovina, caprina, equina y Gallus domesticus.

La Autoridad de Aplicación será la Dirección de Control Comercial Agropecuario, a cargo de Luciano Zarich.

Entre los considerandos, se destaca que, en un contexto de pandemia y restricciones "corresponde extremar aquellas medidas destinadas a la preservación, fortalecimiento y sustentabilidad del mercado interno, particularmente en lo que hace a la producción de alimentos de primera necesidad".

Por lo tanto, "deviene necesario establecer un sistema de registración de ventas al exterior que permita establecer políticas públicas tendientes a evitar posibles desequilibrios en el mercado interno de la carne en condiciones de abastecimiento, precio y calidad".

Los datos que deben constar en las presentaciones son: período de embarque de la mercadería, datos identificatorios del exportador, tipo de mercadería (deberá aclararse partida arancelaria, Certificación Sanitaria, Categoría de animal), tipo de carga: enfriada o congelada, volumen de venta en toneladas, precio F.O.B. Oficial y fecha de cierre de venta, entre otros datos.

Se intenta controlar subfacturaciones y otras irregularidades, en su mayoría señaladas a los muchos nuevos actores que se sumaron al sector en los últimos tiempos.

El consorcio ABC, que representa a los principales frigoríficos exportadores, alertó sobre esta operatoria, planteando que era difícil competir con el poder de compra de ganado por parte de exportadores que adquirían la hacienda, la hacían faenar en algún frigorífico y luego exportaban la carne.

Pero lo hacían declarando precios inferiores, con lo que solo traían una parte de los dólares cobrados en el negocio. Esto fue creciendo, al amparo de la creciente demanda china, con lo que se exportaron muchos cortes que en condiciones normales deberían haber abastecido al mercado interno.

Hace unos días, para frenar esta operatoria, el MinAgro estableció también valores mínimos por corte, sin duda un atenuante. Ahora, las nuevas trabas impuestas abren un juego que parece ir mucho más allá de la simple intención de evitar maniobras distorsivas. En el agro, esto se vive como un amargo “dejà vu” de la época en la que Guillermo Moreno conducía la Secretaría de Comercio, justo en el momento en que más necesarias son las divisas que puede seguir generando.

DB