Economía

En la celebración de la Vendimia, la industria del vino se mostró dividida

En la celebración de la Vendimia, la industria del vino se mostró dividida

Las empresas que forman parte del sector vitivinícola argentino escribieron este fin de semana un nuevo capítulo de su disputa interna, en coincidencia con el inicio de la Vendimia. En el mismo día, se realizaron por separado dos celebraciones virtuales en las cuales ambas partes dejaron a la vista sus visiones diametralmente opuestas sobre la realidad de la industria del vino en el país.

Por un lado, la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) realizó una nueva edición de su desayuno anual. Allí, su presidente, José Alberto Zuccardi, ofreció la mirada optimista al hacer un balance de 2020: “Crecimos en el mercado argentino, aumentamos las exportaciones de vinos embotellados, también la exportación de vino a granel y en exportaciones de productos como jugo de uva concentrado. Podemos decir que fue un año de construcción de los equilibrios que permiten enfrentar la cosecha 2021 con una mejor distribución del ingreso dentro de la cadena. El sector primario está recomponiendo su ingreso y esto abre condiciones para el futuro de una vitivinicultura sostenible y más justa”.

Y aunque no mencionó abiertamente al otro sector, dijo: “La vitivinicultura como actividad económica se plantea, por cierto, la rentabilidad de cada uno de sus actores, pero por encima de ello debemos constituir una actividad rentable también para la sociedad en la que desarrollamos nuestra actividad. Este concepto de rentabilidad social es un eje fundamental del plan estratégico 2030”.

Por otro lado, la cámara Bodegas de Argentina, también hizo su propio festejo virtual -en este caso un almuerzo- y su presidenta, Patricia Ortiz, mostró una realidad muy diferente: “Hace una década que el sector vitivinícola está estancado. Hemos perdido 20% del mercado interno de vinos y estamos exportando 15% menos que hace diez años. La vitivinicultura argentina, no las bodegas, es quien no puede competir con semejante carga”.

Y, este caso sí, disparó directamente contra COVIAR: “Destinamos gran parte de los recursos aportados para la promoción del vino a COVIAR, que dilapida nuestros fondos en acciones no consensuadas y que poco aportaron al sector. Se nos menciona como un grupo que se auto excluyó y que supuestamente no conoce la realidad del sector. Pues bien, olvidan decir que los que se auto excluyeron representan el 90% de la exportación y el 70% del mercado interno. Los excluidos somos, de la industria, quienes más empleo y los que más divisas contribuimos al país. Somos los mismos que, excluido el mosto, con nuestros aportes sostenemos a la COVIAR. Y juntos firmamos un enérgico rechazo a un plan estratégico dirigido por los mismos que fracasaron estrepitosamente en la implementación del anterior”.

La presidenta de Bodegas de Argentina ratificó la decisión de conformar una mesa nacional vitivinícola, que entre otras tareas, se propone llevar adelante un plan anual de trabajo para dar impulso a la actividad.

Esta propuesta es la contrapartida del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) con objetivos de cara al 2030, cuya actualización para el año en curso fue presentada por COVIAR este fin de semana.

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