Economía

Grieta y misterio en el estratégico puerto de Buenos Aires

Grieta y misterio en el estratégico puerto de Buenos Aires

Ya no se trata de las disputas entre las familias Huergo y Madero. Pero, sorpresivamente, en el Puerto de Buenos Aires irrumpió la grieta. En una extraña resolución, las autoridades del puerto que, por cierto funciona gracias al proyecto Huergo, ante el vencimiento de la concesión de los operadores privados, decidieron extender el plazo para dos de esas compañías y excluir a otra. Pese, al grado de cumplimiento en materia de inversiones y demás requisitos.

La concesión vence en pocas semanas, el 15 de mayo. A los grupos Maerks, de capitales daneses y Dubai Ports World, de los emiratos, les alargaron los plazos hasta el 31 de mayo de 2022.

No es el caso de Bactssa, de capitales chinos y base global en Hong Kong. Tiene que entregar en unos días la Terminal 5.

Ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni.

Ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni.

Maerks, que es la reina mundial en el negocio de los contenedores, es accionista a de la Terminal 4. El holding estatal de Emiratos Árabes está asociado con el empresario argentino Alfredo Román en Terminales Río de la Plata a cargo de la concesión de las áreas 1,2 y 3.

En lo que parece una decisión controvertida, a los platos rotos ya los están pagando los trabajadores.

En este momento los invade una inquietante extrañeza. Sus representantes sindicales les habían prometido continuidad laboral al ser absorbidos en las firmas que quedan.

Se desayunaron con que serán contratados con sueldos que caen en un pozo desde el nivel actual. Bactssa contabiliza 546 empleados directos que llegan a 1.000 en el caso de los servicios de seguridad, limpieza y comida que contrata la empresa. Todo, en un contexto de pandemia.

Los que están activos son los guincheros, maquinistas, operadores de grúas, apuntadores, capataces y hasta choferes de camiones que se desempeñan en la Terminal 5.

En lo que para ellos es una carrera contra el tiempo provocan en simultáneo el bloqueo de accesos al puerto y recurren con demandas a la justicia. Se dice que interviene la embajada China.

“Resulta muy extraño que el Ministerio de Transporte y la Administración de Puertos transgreda expresamente una obligación de mantener operativo el Puerto Nuevo hasta tanto se celebre un nuevo procedimiento licitatorio, máxime considerando que la continuidad de Bactssa en el Puerto implicaría múltiples beneficios. La firma aporta US$ 15 millones en tasas y ocupa a 1.000 personas”, señalaron en la presentación judicial.

Mientras tanto se pierden exportaciones de miel, frutas, maquinarias y equipos industriales y textiles. Las automotrices pusieron el grito en el cielo: tienen varios contenedores parados. Esos exportadores deambulan de un lado a otro en estos días y tampoco obtienen respuesta.

Asi las cosas, en esta movida hay varios protagonistas: desde los rivales comerciales, al Estado y los sindicatos.

BACTSSA está entre nosotros desde hace más de 25 años, ha participado en licitaciones, con inversiones en el Puerto por US$ 102 millones.

Pertenece a Hutchison Holdings Limited, considerado uno de los principales inversores, desarrolladores y operadores portuarios del mundo con una red en 52 puertos de 27 países de Asia, Oriente Medio, África, Europa y América.

Por acá no tuvo en cuenta las movidas de la política. A poco de asumido el gobierno de Alberto Fernández, el Ministerio de Transporte suspendió la fecha de apertura de ofertas para la Licitación nacional e internacional para el puerto. Tal vez, porque había sido impulsada por el ministerio de la administración Macri en mayo de 2019.

Quienes están al tanto no encuentran otra explicación más que la grieta.