Economía

Las fintech ahora se meten de lleno en el negocio bancario

Las fintech ahora se meten de lleno en el negocio bancario

Aunque parezcan eternos competidores, los límites entre las fintech y los bancos son cada vez más borrosos. Las empresas de tecnología financiera aparecieron en el ecosistema local como una alternativa distinta a los bancos tradicionales y desde su irrupción pasaron de ser posibles aliados, a socios estratégicos en algunos negocios,  o competidores en otros.

Ahora, dos de las billeteras digitales más importantes de la Argentina se meterán en el juego de los bancos y competirán con sus reglas. Por un lado, la fintech Ualá adquirió el 100% de las acciones del banco digital Wilobank, propiedad hasta el momento de Corporación América. Si bien esta operación debe ser aprobada por el Banco Central y esto representa un trámite que puede demorar varios meses, hay expectativa sobre el impacto que tendrá el desembarco de la empresa de Pierpaolo Barbieri, que ya tiene más de 2,7 millones de usuarios en el país,  en el negocio bancario.

La noticia del acuerdo impactó en el sistema financiero. Fuentes de la compañía explicaron que una vez conseguida la aprobación del BCRA, Ualá no se transformará en un banco, sino que éste será una parte más de su ecosistema.

"La cuenta virtual y la fintech seguirán como hasta hoy", dijeron. La licencia bancaria le permitirá ofrecer servicios que hasta ahora les eran vedados como tarjeta de débito, plazos fijos. o compra y venta de dólares, entre otros. Además, le abrirá la puerta de entrada a un universo de clientes que actualmente sólo pueden operar con los bancos, como los beneficiarios de los planes sociales o los jubilados y pensionados. 

Por otro, la pata fintech de Naranja, Naranja X, ha comenzado su transformación hacia una empresa financiera regulada por el BCRA: ya obtuvo la autorización oficial para operar como tal en septiembre del año pasado y se espera que a partir del mes que viene puede comenzar a ofrecerle a sus usuarios productos y servicios más vinculados al modelo bancario.

Como primer paso, los clientes de la fintech pasarán de operar únicamente con una Clave Virtual Uniforme (CVU, el código de identificación de las billeteras no bancarias que les permite hacer transferencias de dinero entre otras wallets , y también operar con cuentas de bancos) a Clave Bancaria Uniforme (CBU).

La compañía le notificó a sus usuarios acerca de esta transformación y les aclaró que la nueva cuenta bancaria "no tendrá costo alguno". La expectativa es que este cambio le permita Naranja X ofrecer servicios financieros y así ampliar la oferta de valor a sus usuarios.

"Esto que se empieza a ver en Argentina con Naranja X y Ualá, aunque sean casos muy distintos, ya se ve en otros países. En Europa este recorrido es bastante común; están las startups, que son fintech de una sola vertical; después se encuentran los llamados neo bancos, que son fintech que brindan muchos servicios financieros sin tener una licencia full. Y después, aparecen los challengers banks, que pueden brindar servicios bancarios además de los servicios que comúnmente se les asignan a las fintech", detalló el economista Ignacio Carballo.

"Al final del día, sin importar el destino que cada una de estas empresas elija, todas están siguiendo el mismo modelo: que es brindarle a sus clientes todo un ecosistema de servicios financieros y de pagos digitales. No importa tanto cómo se llega a eso, importa más lo que se le puede ofrecer a los usuarios: tanto financieros bancarios como no bancarios".

Otra de las transformaciones que esta "incursión bancaria" les puede dar a estas fintech es la posibilidad de ofrecer servicios financieros a pequeñas y medianas empresas, un segmento que por ahora, sólo está explotado por la banca tradicional.