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La segunda ola de covid-19, la crisis en EE.UU. y denuncias a bancos derrumban los mercados

La segunda ola de covid-19, la crisis en EE.UU. y denuncias a bancos derrumban los mercados

Nueva York - Las principales bolsas mundiales se hundieron ayer en medio de una serie de estímulos negativos, desde el temor a un nuevo freno a la economía mundial producto de los confinamientos que provoca la segunda ola del nuevo coronavirus en el hemisferio norte hasta la crisis por la Corte Suprema en Estados Unidos.

También impactaron las repercusiones de un escándalo de lavado de dinero que derrumbaron las acciones de bancos líderes.

Las índices bursátiles se desplomaron 3,38% en Londres, 4,37% en Fráncfort y 3,74% en París, mercados que tocaron mínimos de siete semanas.

En tanto, el índice industrial de Dow Jones perdió 1,84%, el ampliado S&P 500 1,16% y el tecnológico Nasdaq, 0,13%, con las aerolíneas como grandes afectadas ante el escenario sanitario incierto.

Los mercados europeos se mostraron afectados sobre todo por las nuevas medidas de cuarentena en Europa, desde España, donde se teme que toda Madrid sea confinada de nuevo, hasta el Reino Unido, debido a la posibilidad de que Londres y otras ciudades importantes corran la misma suerte.

Asimismo, en Estados Unidos influyó la pelea entre republicanos y demócratas para reemplazar a la jueza progresista de la Corte Suprema que murió el viernes, lo que podría paralizar el Congreso y, con eso, dar por tierra con la posibilidad de que alumbre un nuevo paquete de estímulo para la economía de ese país (ver pág. 16).

“Con estos nuevos desarrollos va a haber poco ancho de banda para presentar un nuevo proyecto fiscal” de estímulo en Estados Unidos, vaticinó Tom Martin, de GLOBALT Investments en Atlanta.

En tanto, se sumó al mal clima financiero el hecho de que varios de los principales nombres de las finanzas globales se vieron sacudidos por las revelaciones de un consorcio internacional de periodistas (ICIJ), que los acusa de haber permitido y facilitado el lavado de dinero a gran escala.

En Fráncfort, Deutsche Bank cerró la jornada con una caída del 8,76%. Por su parte, Standard Chartered cayó un 5,82% al final de la rueda en Londres.

En Hong Kong, el HSBC alcanzó su nivel más bajo en 25 años, perdiendo un 5,33%. Además de que el grupo es citado por la investigación del consorcio de periodistas, podría tener que enfrentar sanciones de China, en el marco de las medidas de represalia contra ciertos países extranjeros.

Otra de las entidades citadas en el caso de lavado, el banco ING, cayó un 9,27% en Ámsterdam. De acuerdo a informes de la prensa holandesa, la filial del banco en Polonia ha estado apoyando a ciertos clientes a enviar fondos sospechosos fuera de Rusia desde hace años.

El banco francés Société Générale también es objeto de investigación y se lo acusa de falta de transparencia frente a determinados clientes de su filial suiza SGPB. Su acción cayó 7,66% al finalizar la sesión en París.

La onda expansiva también se sintió del otro lado del Atlántico: a mitad de la sesión en Wall Street, el gigante JPMorgan Chase había perdido un 4,08%. A su vez, Bank of America cayó en 3,89%, en tanto Morgan Stanley y Wells Fargo cayeron un 4,5% y un 5%, respectivamente.

En su investigación, realizada por 108 medios de prensa internacionales de 88 países, el ICIJ, denuncia las graves deficiencias de regulación en el sector. La investigación, conocida como “archivos FinCEN”, se apoya en miles de “informes de actividades sospechosas” (SAR por sus siglas en inglés) enviados a la policía financiera del Tesoro de Estados Unidos, la FinCEN, por bancos de todo el mundo, pero “fuera del conocimiento del público”.

De acuerdo al ICIJ, durante años han circulado montos astronómicos de dinero sucio por las instituciones bancarias más importantes del mundo.

Estos documentos hacen referencia a transacciones por unos 2 billones de dólares entre 1999 y 2017.

La investigación apunta sobre todo hacia cinco bancos importantes –JPMorgan Chase, HSBC, Standard Chartered, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon– acusados de haber seguido haciendo circular fondos de presuntos criminales, incluso tras haber sido procesados o condenados por faltas financieras.

HSBC se defendió al afirmar que siempre cumplió con su obligación legal de informar sobre actividades sospechosas. Alega que las acusaciones del ICIJ son viejas o anteriores a un acuerdo alcanzado al respecto en 2012 con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Deutsche Bank, por ejemplo, simplemente afirma que “no hay nada nuevo”, y que ha invertido mucho en reforzar sus controles.

El francés Société Générale, declaró en un comunicado que “cumple estrictamente con todas las reglamentaciones de los países en los que está implantado”.

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