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Rusia y Turquía llaman a azerbaiyanos y armenios a respetar un cese del fuego difícil de cumplir

El canciller ruso destacó la necesidad de cumplir a rajatabla todos los puntos de la declaración conjunta

Los Gobiernos de Rusia y Turquía llamaron este domingo a Azerbaiyán y Armenia a respetar los acuerdos logrados durante las consultas en Moscú, incluido el del alto el fuego, en el conflicto que los dos países mantienen por la soberanía de Nagorno Karabaj, un territorio azerbaiyano que en su interior alberga una mayoría de población armenia.

"Se destacó la necesidad de cumplir a rajatabla todos los puntos de la declaración conjunta de los ministros de Exteriores de la Federación de Rusia, la República de Azerbaiyán y la República de Armenia del 10 de octubre", informó el Ministerio de Exteriores ruso.

Rusia confirmó su disposición a esforzarse para mediar en el conflicto con el fin de poner fin a las hostilidades.

A su vez una fuente del Ministerio de Exteriores turco informó que Cavusoglu pidió a Lavrov influir en Armenia para que cumpla con el alto el fuego en Nagorno Karabaj.

Poco antes del llamado, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, se había declarado dispuesto a entablar de inmediato las negociaciones con Armenia, aunque por otro lado mantiene su posición de reclamar el inmediato retiro de tropas de su vecino del territorio.

"Estamos dispuestos a empezarlas (las conversaciones) mañana mismo, así que todo depende de las acciones del Grupo de Minsk, de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, de su calendario de trabajo. Por nuestra parte, estamos dispuestos a empezar de inmediato", aseguró, en tanto, el presidente azerbaiyano Aliyev en una entrevista con RBC.

Por el lado armenio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la "República de Artsakh" (como los armenios bautizaron el enclave de Nagorno Karabaj) retrucó desde su página de Facebook que "los acuerdos alcanzados en Moscú son un paso práctico para poner fin a la agresión armada desatada por Azerbaiyán y Turquía en alianza con terroristas internacionales contra la República de Artsakh".


Ambas partes se acusaban de violar la tregua y anoche se registraron bombardeos azerbaiyanos
Ambas partes se acusaban de violar la tregua y anoche se registraron bombardeos azerbaiyanos

"La tregua humanitaria debe ser observada estrictamente por Azerbaiyán y sentar una base sólida para el restablecimiento completo de los acuerdos sobre el cese del fuego y las operaciones militares del 12 de mayo de 1994 y sobre el fortalecimiento de la cesación del fuego el 6 de febrero de 1995", añade el texto.

Horas antes, ambas partes se acusaban de violar la tregua y anoche se registraron bombardeos azerbaiyanos sobre Stepanaker, la capital de la región de Nagorno Karabaj.

Al respecto, el defensor del pueblo de la república autoproclamada, Artak Beglarián, informó hoy que al menos 25 civiles murieron en el disputado territorio en las últimas dos semanas, desde que estalló la nueva escalada de hostilidades, reportó la agencia de noticias Sputnik.

"Como resultado de los ataques contra la población civil tenemos un total de 25 muertos, entre ellos nueve mujeres y un menor. Al menos 102 personas resultaron heridas", dijo Beglarián en una reunión informativa.

Detalló que ayer en la ciudad de Hadrut un grupo de saboteadores atacaron violentamente a la población, quemaron varias viviendas y asesinaron a un joven con discapacidad y a su madre, y que también "hay datos sobre el asesinato de dos personas más".

El 27 de septiembre volvieron a estallar los choques armados en Nagorno Karabaj, foco de conflicto entre Armenia y Azerbaiyán desde que ese territorio, de población mayoritariamente armenia, decidió separarse en 1988 de la entonces República Socialista Soviética de Azerbaiyán.

Ambos bandos, que se acusan de haber desatado esta espiral bélica sin precedentes desde la guerra de 1992-1994, ordenaron movilización de reservistas, impusieron ley marcial y se enfrascaron en combates con el uso de blindados, artillería, aviación y sistemas de misiles a lo largo de la línea que separa a sus tropas.