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Un duro cruce entre Trump y Xi generó un clima de guerra fría en la Asamblea General de la ONU

Un duro cruce entre Trump y Xi generó un clima de guerra fría en la Asamblea General de la ONU

Naciones Unidas - Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y China, Xi Jinping, protagonizaron ayer un duro intercambio en la jornada de apertura de la 75 Asamblea General de las Naciones Unidas, la primera que se desarrolla de manera virtual debido a las restricciones que impone la pandemia del nuevo coronavirus.

El primero dijo que la ONU debe asegurarse de que Pekín asuma su responsabilidad en el desastre sanitario global, mientras que el segundo salió a rechazar el tono hostil del republicano y se hizo eco de los temores al inicio de una nueva guerra fría. A seis semanas de la elección en la que buscará la reelección, y detrás de su rival demócrata Joe Biden en los sondeos, Trump incluso se refirió al SARS-CoV-2 como “el virus chino”.

“Debemos hacer responsables a las naciones que liberaron esta plaga hacia el mundo: China”, dijo Trump en un agresivo discurso grabado.

“Quienes atacan el excepcional desempeño ambiental de Estados Unidos al mismo tiempo que ignoran la polución rampante en China no están interesados en el medio ambiente. Solo quieren castigar a Estados Unidos”, afirmó.

El mandatario estadounidense, que ya había denunciado que China silenció los primeros casos de covid-19 a fines del año pasado en la ciudad de Wuhan, confirmó que retirará a su país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo dependiente de la ONU.

“El Gobierno chino y la OMS, que está virtualmente controlada por China, declararon falsamente que no había pruebas de transmisión de persona a persona”, denunció Trump en referencia a declaraciones de la organización sanitaria al inicio de la pandemia, que luego fueron corregidas. Los críticos aseguran que Trump busca trasladar la culpa por su mal manejo de la crisis en Estados Unidos, el país con más víctimas fatales en el mundo, tema que es uno de los ejes de la campaña electoral.

Su rival demócrata, Joe Biden, asegura que mantendrá a Estados Unidos en la OMS si gana las elecciones el 3 de noviembre.

Xi Jinping salió al cruce de la retórica antichina de si homólogo, que se suma a recientes desacuerdos comerciales y a la venta forzada de las operaciones norteamericanas de la red social TikTok por alegadas razones de seguridad nacional.

“No tengo intención de librar ni una guerra fría ni una caliente con ningún país”, dijo Xi en su discurso, en el que apoyó el multilateralismo y rechazó que haya un “jefe del mundo”.

Sin nombrar a Estados Unidos o a Trump, pero siempre haciendo una clara referencia a las políticas y discurso de la Casa Blanca, Xi también brindó un mensaje grabado en el que pidió “que no se politice” la pandemia e intentó hacer un difícil equilibrio entre una dura crítica a Washington y una imagen de potencia defensora de la cooperación y el diálogo internacionales.

“No debería estar permitido que cada uno haga lo que quiera y actúe como un hegemón, un acosador o el jefe del mundo. Nadie debe estar sometido por aquellos que levantan su puño. No debe haber prácticas de excepcionalismo o doble estándares. Tampoco debe distorsionarse la política internacional o usarla de pretexto para deslegitimar los derechos e intereses de otros países”, afirmó, en duros términos, el presidente chino.

“Necesitamos reemplazar el conflicto por el diálogo, la coerción por las consultas y los juegos de suma cero por un enfoque en el que todos ganan. Para poner en práctica el principio de multilateralismo, debemos actuar, no solo hablar”, sostuvo.

“China es el mayor país en vías de desarrollo del mundo, un país comprometido con un desarrollo pacífico, abierto, cooperativo y común. Nunca vamos a buscar hegemonía, expansión o esferas de influencia”, agregó.

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