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Existen 181 cuerpos congelados bajo el desierto de Arizona esperando ser resucitados

Existen 181 cuerpos congelados bajo el desierto de Arizona esperando ser resucitados

Cuenta la leyenda que Walt Disney fue congelado antes de su muerte para resucitarlo en un futuro, cuando la ciencia médica fuese capaz de curar el tumor cancerígeno en el pulmón izquierdo que le aseguraba una muerte más que segura.

Sin embargo, se sabe que esto no es más que eso, una leyenda, pues el padre de Mickey Mouse falleció en diciembre de 1966 dejando un legado incuestionable.

Eso sí, esa leyenda no aparece porque sí. El proceso de criogenización, que permite congelar el cuerpo humano y mantenerlo a muy baja temperatura para evitar que se descomponga y permanezca en el mismo estado que se encontraba en el momento de la muerte, es una práctica que lleva realizándose hace casi medio siglo.

Así lo decidieron las 181 personas que actualmente esperan congeladas bajo un desierto de Arizona, en Estados Unidos, a que la ciencia haya descubierto los recursos necesarios para resucitarlos.

En 1968, el científico Bedford fue el primer hombre en ser criogenizado. Fuente: Alcor Foundation

En 1968, el científico Bedford fue el primer hombre en ser criogenizado. Fuente: Alcor Foundation

Casi dos centenares de personas criogenizadas desde el momento de su muerte, con el mismo aspecto que tenían por aquel entonces.

El objetivo es ‘simple’: intentar extender la vida más allá de la muerte hasta el momento en el que la tecnología del futuro permita revivir esos cuerpos clínicamente muertos.

Los responsables de semejante ‘milagro’ son los trabajadores de la Fundación Alcor Life Extensions, con base a las afueras de la ciudad estadounidense de Phoenix, y que se dedica a preservar los cuerpos incorruptos de quien permite que se congele su cuerpo. 49 años en activo, y con personas de todo tipo, cuyo primer voluntario fue James Bedford, un veterano de la Primera Guerra Mundial.

Actualmente, la Fundación tiene actualmente 1.338 miembros, que esperan ocupar un tanque de criogenización en el momento que fallezcan.

¿El precio por una promesa de un futuro mejor? Unos 200 mil dólares para cubrir todo el proceso, además de proveer al congelado con un fondo de provisión económica para cubrir cualquier imprevisto y los costes de mantenimiento de manera indefinida.

Una de las cápsulas con el cuerpo de Bedford, ya en las instalaciones de Alcor. Fuente: Alcor Foundation

Una de las cápsulas con el cuerpo de Bedford, ya en las instalaciones de Alcor. Fuente: Alcor Foundation

Puede parecer una idea algo fantasiosa y propia de las películas de ciencia-ficción, pero hay quien considera que estamos más cerca de lo que parece de conseguir este tipo de tecnología que permita cumplir los deseos de aquellos que se someten al proceso de criogenización.

Ya en 2016, investigadores del Centro 21st Century Medicine en California descongelaron con éxito el cerebro de un conejo de un estado criogénico en un estado casi perfecto. Si bien el cerebro no era funcional, el órgano se había conservado perfectamente. Habrá que esperar a ver si se hacen más avances y los pacientes pueden revivir y disfrutar de ese mundo mejor.

Fuente: La Vanguardia