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Ford Big Red: luego de 40 años reaparece el camión a turbina con TV y horno en su cabina

Ford Big Red: luego de 40 años reaparece el camión a turbina con TV y horno en su cabina

Un pelea entre Ford y uno de sus equipos de competición pudo haber sido la razón de por qué el Big Red haya estado desaparecido por unos 40 años.

El camión a turbina de la marca del óvalo, un ensayo de estilo y tecnología que prometía TV y horno en la cabina en 1964, ha reaparecido.

Este hallazgo, que fue posible gracias a la gente de The Drive, permitió que los historiadores de Ford publiquen imágenes archivadas y otro tipo de materiales sobre el camión del futuro de hace más de 50 años.

La visibilidad que le ofrecía el Ford Big Red al chofer era única.

La visibilidad que le ofrecía el Ford Big Red al chofer era única.

Un sueño que no fue

En la década de 1960, la energía de las turbinas comenzó a ser una gran fascinación para las empresas para estudiar la viabilidad de desarrollar automóviles a reacción.

Probablemente uno de los proyectos más famosos haya sido el Chrysler Turbine, una elegante y futurista cupé presentada en el Salón de Nueva York, de 1964, que prometía un transporte "económico, confiable y silencioso".

Pero Ford también estaba en el juego. Con la diferencia de que la marca del óvalo no solo la pensaba para automóviles particulares, sino que también estaban considerando la energía de la turbina para camiones comerciales.

El Ford Big Red, el camión a turbina de los años 60, incluía apertura automática de puerta que, una vez abierta, desplegaba una escalera para subir a la cabina.

El Ford Big Red, el camión a turbina de los años 60, incluía apertura automática de puerta que, una vez abierta, desplegaba una escalera para subir a la cabina.

Si bien se construyó una amplia gama de prototipos, el más distinguido de todos fue el Big Red, ya que su aspecto futurista le daba una figura única y desconocida hasta el momento.

Presentaba un motor de turbina enorme, una cabina también grande y una variedad de características que adelantaron una serie de equipamiento que más adelante llegó a los vehículos de transporte.

Su cabina tenía el espacio suficiente para contar con asientos reclinables, un televisor, una heladera y hasta un horno pequeño, que seguramente hoy sería uno a microondas.

La presentación del Ford Big Red, se realizó en la Feria Mundial de 1964, en Nueva York.

La presentación del Ford Big Red, se realizó en la Feria Mundial de 1964, en Nueva York.

El motor a reacción le daba una potencia de 600 caballos de fuerza y le permitía lograr una autonomía de casi 1.000 kilómetros viajando a una velocidad de 110 km/h y con carga completa.

El debut en público de este prototipo fue en la Feria Mundial de 1964, la misma que utilizó Ford para mostrar por primera vez el Mustang.

Increíblemente y a pesar de que todo el equipo completo medía más de 30 metros, el Big Red desapareció de la vista del público. A principios de 1980, dentro de la propia Ford Motor Company no tenían idea dónde estaba su camión a reacción.

El Ford Big Red reapareció pero solo el camión; la ubicación del resto del equipo es un misterio.

El Ford Big Red reapareció pero solo el camión; la ubicación del resto del equipo es un misterio.

Este prototipo ahora fue re descubierto gracias al sitio especializado de la industria automotriz The Drive, que localizaron el camión en su "domicilio" actual y hablaron con el propietario y otras personas que estuvieron relacionadas con el camión para reconstruir lo que le sucedió.

La historia tiene todo tipo de detalles. Aparentemente, la compañía de competición respaldada por Ford, Holman-Moody, se lo arrebató a Ford después de una pelea que tuvieron con la gente del óvalo azul.

Pero durante esa disputa, el Big Red se encontraba en una de las instalaciones de Holman-Moody. El camión finalmente terminó en manos del propietario actual, quien lo restauró por completo e incluso instaló un prototipo de motor de turbina Ford para poder encenderlo y conducirlo nuevamente.

Aún restan por aparecer los remolques, pero la parte importante ha sobrevivido. En cuanto a por qué no se lo ha visto hasta ahora, la explicación es lógica.

Primero porque falta la parte más voluminosa de su estructura. Y segundo porque es extraordinariamente pesado (unas 9 toneladas), por lo que no se puede mover fácilmente y el propietario ha querido mantener un perfil bajo.