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Hacia una mayor eficiencia de uso del nitrógeno y cuidado del ambiente

Hacia una mayor eficiencia de uso del nitrógeno y cuidado del ambiente

Por el Departamento de Investigación y Desarrollo de Profertil

Desde hace unos años los sistemas agroalimentarios comenzaron a trabajar en un nuevo enfoque, con soluciones basadas en la naturaleza, los cuales implican dos conceptos claves para lograr una nutrición sostenible.

La nutrición juega un rol primordial en la producción de alimentos, el 50% de la productividad y calidad de los cultivos se debe al uso de fertilizantes, insumo esencial para alimentar  en forma saludable a una población creciente.

La nutrición debe ser aplicada con un enfoque integral, debe ser sustentable, responsable, amigable con el ambiente y la sociedad, siempre cuidando la Salud del Suelo, factor esencial para lograr sistemas alimentarios sostenibles.    En Profertil desde hace años comenzamos este recorrido, promoviendo las Mejores Prácticas de Manejo para la nutrición, teniendo en cuenta los 4 Requisitos (Fuente correcta, Dosis correcta, Momento y Forma de aplicación correcta).

El manejo eficiente de los nutrientes a través de las MPM permite a los productores agropecuarios:

-Aumentar la eficiencia de uso de los nutrientes y disminuir brechas de rendimiento.

-Aumentar el secuestro de Carbono (C) de los suelos agrícolas.

-Reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Para determinar la Dosis adecuada de N es fundamental el uso de Herramientas de Diagnóstico, las cuales nos ayudan a definir la estrategia de fertilización, pensando en las necesidades del cultivo, la eficiencia de uso de los nutrientes y el cuidado del medio ambiente, reduciendo el riesgo en la toma de decisión.

Una de ellas es Triguero (desarrollado conjunto CREA, Fauba y Profertil). Esta herramienta de diagnóstico, basada en un modelo de simulación, está calibrada y validada con más de 200 ensayos a campo realizados en todas las regiones productivas de la Argentina, en cada núcleo vemos incorporado los registros históricos climatológicos y los mapas de suelo del INTA con sus series y toposecuencias.

Otra variable clave con la que cuenta este programa, es el nivel de agua útil presente en el suelo a la siembra del cultivo. Sumando en su última actualización (2020), la posibilidad de contar con 5 fechas de siembra para cada núcleo (localidad), lo que permite la calibración de la dosis óptima en cada una de las regiones.  El programa permite calcular curvas de respuesta a diferentes estrategias de fertilización nitrogenada, de manera tal de construir escenarios alternativos y comparar márgenes económicos proyectados en función de los costos y precios esperados. Es una herramienta versátil, sencilla de usar que nos permite minimizar riesgos, teniendo la potencialidad de una herramienta validada.