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La represión china crece en Hong Kong y los activistas huyen a Occidente

La represión china crece en Hong Kong y los activistas huyen a Occidente

HONG KONG — En las democracias occidentales han sido bienvenidos como refugiados que escapan de la mano cada vez más férrea de Beijing sobre Hong Kong.

En China han sido denunciados como delincuentes violentos que escapan del castigo por sus actividades sediciosas.

Los activistas de Hong Kong a los que se les ha concedido asilo en Estados Unidos, Canadá y Alemania en las últimas semanas son el catalizador más reciente del deterioro de las relaciones entre China y Occidente.

Vicky Xiao, una estudiante de Hong Kong, busca asilo en EE.UU. porque teme ser arrestada si regresa. En una protesta en Hong Kong en 2019. Foto: Vicky Xiao.

Vicky Xiao, una estudiante de Hong Kong, busca asilo en EE.UU. porque teme ser arrestada si regresa. En una protesta en Hong Kong en 2019. Foto: Vicky Xiao.

Varios líderes occidentales han afirmado que defenderán los derechos humanos en Hong Kong, mientras que funcionarios chinos han reprendido a los países por lo que catalogaron como interferencia en los asuntos de Beijing.

El estatus recién conferido a los manifestantes ha dejado en claro cuán profundamente ha cambiado Hong Kong desde que China impuso una nueva y estricta ley de seguridad este verano.

Durante décadas, la ciudad había sido un lugar de refugio para personas que escapaban de la guerra, la hambruna y la opresión política en China continental. Ahora la ciudad semiautónoma se ha vuelto una fuente de solicitantes de asilo.

Estados Unidos es un país que nos permite la libertad”, dijo Vicky Xiao, estudiante universitaria de 20 años de Hong Kong que se encuentra en California y busca asilo en EE.UU..

Xiao comentó que temía ser arrestada si regresaba a Hong Kong porque había participado en las manifestaciones que sacudieron a la ciudad el año pasado. Dijo que uno de sus ex compañeros de clase que también se había unido a las protestas en Hong Kong había sido detenido por la Policía.

La administración Trump se movilizó por primera vez para incluir a refugiados de la ciudad como una prioridad. Al menos tres proyectos de ley que ahora están en el Congreso promulgarían mayores protecciones para las personas que huyen de Hong Kong a EE.UU..

Y el gobierno ha actuado inusualmente rápido para conceder asilo a al menos dos manifestantes que abandonaron Hong Kong a fines del año pasado.

Los dos activistas, que pidieron no ser identificados para proteger a sus familias en Hong Kong, mostraron a The New York Times documentos que indicaban que habían recibido asilo en septiembre.

Al igual que ellos, Xiao se encuentra en el sur de California. Cuenta con una visa de estudiante y vive con sus padres, quienes tienen visa de negocios.

Describió haberse escabullido de la casa de sus padres con una mochila con ropa en agosto del año pasado y haber volado a Hong Kong para unirse a las protestas sin la aprobación de ellos.

Dijo que regresó después de tres días, pero también ha ayudado a organizar protestas en EE.UU., lo que cree que podría ponerla en riesgo de arresto si tuviera que regresar a Hong Kong al expirar su visa.

“No sé qué me pasará si regreso a Hong Kong”, dijo Xiao. “Pero no creo que las consecuencias sean buenas”.

Beijing y el gobierno de Hong Kong han descartado la idea de que los residentes de la ciudad pudieran necesitar refugio de la opresión, diciendo que las autoridades garantizan los derechos de su gente. “No hay ‘refugiados perseguidos’ en Hong Kong”, declaró el gobierno de la ciudad.

Matthew Cheung, el líder número dos de Hong Kong, convocó al cónsul general de Alemania el 21 de octubre para quejarse después de que concedió asilo a un estudiante universitario. En Canadá, el embajador de China, Cong Peiwu, advirtió a Ottawa que no aceptara refugiados de Hong Kong.

Algunos se han dirigido a Gran Bretaña, el antiguo amo colonial de Hong Kong, que ha ampliado los canales para que los residentes de la ciudad inmigren.

El Primer Ministro Boris Johnson dijo en junio que el país permitiría a poseedores de pasaportes británicos extranjeros en Hong Kong vivir y trabajar en Gran Bretaña por hasta cinco años y luego solicitar la ciudadanía. El plan de residencia está abierto a casi 3 millones de personas en total.

Los activistas en el extranjero también han establecido organizaciones sin fines de lucro como Haven Assistance para ayudar a los manifestantes de Hong Kong a sortear los procedimientos de asilo.

© 2020 The New York Times