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La Unión Europea carga contra Bosnia por dejar migrantes a su suerte

La Unión Europea carga contra Bosnia por dejar migrantes a su suerte

Algunos de los que se están quedando en un campamento de migrantes destruido en Bosnia y Herzegovina han tenido que lavarse en la nieve por falta de instalaciones con calefacción o hacer fila descalzos para recibir comida. Muchos padecen de sarna y fiebres altas.

El alcalde de la ciudad de Bihac, 24 kilómetros al norte del campamento, se ha negado a reabrir un centro de alojamiento para los migrantes financiado por la Unión Europea, que operó durante casi dos años antes de ser cerrado en el otoño.

Ahora organizaciones de ayuda y las fuerzas militares se apresuran a proporcionar ayuda humanitaria mientras las temperaturas nocturnas descienden a 9 grados centígrados bajo cero.

“Es un lugar inhabitable”, afirmó Nicola Bay, del Consejo Danés para Refugiados, que ha proporcionado ropa de invierno y asistencia médica a los migrantes. “No estamos hablando de siquiera cumplir con las normas humanitarias básicas aquí”.

El frío extremo es sólo la desgracia más reciente en una historia que tiene años de estarse desarrollando, y que dio un giro oscuro en diciembre cuando organizaciones humanitarias tuvieron que desmantelar el campamento de Lipa después de que fue declarado inseguro.

Mientras los migrantes evacuaban el lugar, un incendio destruyó la mayor parte de las carpas allí, forzando a la gente a refugiarse en los restos del campamento destruido o en edificios abandonados y las gélidas áreas boscosas a su alrededor.

Más de 1700 personas han dormido afuera en las condiciones severas, indicó la UE recientemente. Bosnia ha enfrentado crecientes críticas de la UE y otros por no brindar a los migrantes la asistencia humanitaria básica como manda la ley internacional.

Desde que Bosnia se volvió una ruta para miles de personas esperando llegar a Europa en 2018, la UE ha proporcionado 89 millones de euros, o más de 108 millones de dólares, al país como parte de una estrategia mayor para reducir el flujo de migrantes en sus fronteras externas (Bosnia no es parte de la UE, pero colinda con Croacia, que sí es miembro).

Pero la pandemia del coronavirus casi ha detenido el movimiento de los migrantes, y más de 8 mil de ellos están varados en Bosnia, señala la Organización Internacional para las Migraciones, un organismo de la ONU.

En octubre, las autoridades regionales desalojaron a más de 400 migrantes del centro de alojamiento ahora cerrado en Bihac. La mayoría de ellos fue al campamento de Lipa, establecido en abril como una respuesta temporal a la pandemia.

Al otro lado de un camino de terracería frente al ex campamento de Lipa, las fuerzas militares bosnias han levantado unas 20 carpas con calefacción, aunque la mitad tiene agujeros. Cientos de migrantes han sido alojados allí.

“Por un lado, el gobierno central ha tratado de reabrir el sitio en Bihac diseñado para alojar a los migrantes y, por el otro, las autoridades y poblaciones locales se han negado a dejarlos entrar”, dijo Peter Van der Auweraert, coordinador en el Oeste de los Balcanes para la Organización Internacional para las Migraciones. “Los migrantes están atrapados en medio de esto”.

Aleksandar Panic, coordinador de preparación para desastres de la Cruz Roja en Bosnia, comentó que algunos migrantes han abandonado la esperanza de llegar a la UE vía Croacia, y en lugar de eso están regresando a Serbia.

© 2021 The New York Times