Nacional

Las terribles predicciones de tragedias que se acabaron cumpliendo

Las terribles predicciones de tragedias que se acabaron cumpliendo

Hoy se cumplen 109 años del fatídico hundimiento del Titanic. En 1912 el transatlántico británico se convirtió en el mayor barco de pasajeros del mundo e inauguró su actividad con su primer (y último) trayecto zarpando desde Southampton con la intención de llegar a Nueva York.

Pero como todos sabemos, el navío chocó con un iceberg durante el camino dando lugar a una de las peores tragedias navales de la historia que se saldó con 1.496 víctimas.

El cine, la televisión, novelas y reportajes nos han explicado todo lo que ocurrió aquella noche del 14 de abril de 1912, pero hubo una persona que lo contó antes de que ocurriera.

La predicción del hundimiento del Titanic.

La predicción del hundimiento del Titanic.

Se trata de Morgan Robertson, un escritor estadounidense que el 16 de agosto de 1989 publicó "El naufragio del Titán", una historia en la que relata como un transatlántico que que iba de Nueva York a Southampton naufraga tras chocar con un iceberg.

En su texto también se especifica la muerte de miles de personas al no haber recursos suficientes para salvar a todo el mundo. La coincidencia con lo que sucedió 14 años después da hasta miedo.

Pearl Harbor

Los "poderes" de adivinación de Robertson van más allá del Titanic. Años después publicó un relato corto titulado "Más allá del espectro" en el que explica cómo el ejército japonés asalta las bases de los Estados Unidos desencadenando una guerra entre ambos países.

La precisión con las que relata los hechos (habla de ataques con máquinas voladoras cuando los aviones todavía estaban en fase de creación) se asemeja mucho a lo ocurrido en la base de Pearl Harbor 27 años después (1941).

Primera Guerra Mundial

Una de las predicciones más famosas de la historia fue la del banquero Ivan Bloch, que en el siglo XIX reunió un grupo de expertos especializados en conflictos bélicos entre países para analizar la situación que estaban viviendo por aquel entonces y hacia donde podía derivar.

El banquero Ivan Bloch predijo en el siglo XIX la Primera Guerra Mundial.

El banquero Ivan Bloch predijo en el siglo XIX la Primera Guerra Mundial.

De esta asociación nació un estudio que describió algunos de los hechos que sucederían en la Primera Guerra Mundial, especialmente el uso de armas y de artilugios que ni siquiera existían.

La tarjeta de crédito

Abandonamos por un momento los conflictos bélicos para destacar la visión futurista de Edward Bellamy, un autor estadounidense que en 1887 publicó una novela utópica titulada "Looking Backward" (Mirando hacia atrás) que se sitúa en el año 2000 e imagina que los ciudadanos reciben una tarjeta por parte del estado mediante la cual pueden obtener bienes y servicios.

Un funcionamiento muy parecido al de las tarjetas de crédito con la salvedad de que el dinero que utilizamos es privado y no propiedad del estado.

Artistas ilustradores

Varios artistas predijeron inventos o tecnologías que utilizamos a día de hoy a través de sus dibujos. Por ejemplo, en 1912 el editor de la revista "Modern Electrics", Hugo Gernsback, imaginó un dispositivo llamado "telephot" cuya funcionalidad era realizar llamadas a larga distancia mientras podías ver a tu interlocutor.

En 1912 el editor de la revista ‘Modern Electrics’, Hugo Gernsback, imaginó las videollamadas.

En 1912 el editor de la revista ‘Modern Electrics’, Hugo Gernsback, imaginó las videollamadas.

Algo que con el paso de los años se ha hecho realidad mediante las videollamadas, una herramienta que hemos utilizado de lo lindo en el último año.

En 1958, el ilustrador futurista Arthur Radebaugh imaginó las clases online.

En 1958, el ilustrador futurista Arthur Radebaugh imaginó las clases online.

Siguiendo en la misma línea, en 1958, el ilustrador futurista Arthur Radebaugh publicó una imagen en la que presentaba cómo serían las clases del futuro. Los profesores no tendrían la necesidad de ir a clase para enseñar ya que sus lecciones eran retransmitidas en remoto y los alumnos las recibían mediante unos dispositivos electrónicos. A los que han tenido que hacer clases online les sonará de algo.

Marc Mestres - La Vanguardia.

GML