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Marixa Balli angustiada: se le arruinaron 400 pares de zapatos

Marixa Balli angustiada: se le arruinaron 400 pares de zapatos

Una situación angustiante vive Marixa Balli, quien no sólo se encontró con la pérdida de mercadería por miles de dólares, sino que además ahora debe lidiar con el consorcio del edificio donde alquiló un local, en Flores, para vender productos de su marca Xurama.

“A mi todo lo que me pasa nunca es normal. Siempre la tengo que remar. Estoy, te juro, podrida”, se quejó la empresaria en Confrontados (El Nueve, lunes a viernes a las 16.30) programa que eligió para contar lo que le pasó.

Todo comenzó cuando se enteró que su negocio estaba inundado. “Cuando llegué estaba nadando: era todo agua, agua y agua...Y el calzado estaba aniquilado”, relató indignada . Y su bronca fue todavía mayor, porque debido al aislamiento social obligatorio, ella no estaba autorizada a ingresar al lugar y en la galería donde está ubicado, nadie cuidaba nada.

Marixa Balli contó que tuvo pérdidas por miles de dólares por la inundación de su local. Captura TV

Marixa Balli contó que tuvo pérdidas por miles de dólares por la inundación de su local. Captura TV

Entonces planteó la encrucijada en la que quedó envuelta. “Vos no podías entrar a una galería mientras estaba la cuarentena porque no estaba abierta. Así que tenías que pedirle permiso al dueño: ‘Mirá, quiero ir retirar mercadería...'. Era todo un protocolo. Pero ellos, ¿cómo no ponen a una persona que vaya todos los días o cada dos días a ver que ningún local sufra un problema o que no hayan entrado chorros?”, se preguntó.

Según planteó Balli en el ciclo de Marina Calabró, no encuentra eco en sus reclamos ni mucho menos, alguien que se haga cargo. “Acá no se quiere hacer cargo nadie. Y, aparte, ustedes saben que se paga mucho dinero. Porque no es sólo lo que sale el alquiler que es carísimo, porque está en un lugar de mucho privilegio de venta mayorista que ahora no está ocurriendo, sino que uno paga una llave en dólares y son miles y miles y miles de dólares... No lo quiero ni decir cuánto, porque en la situación en la que estamos ahora da vergüenza”, describió. Aunque aclaró que la suma va entre los treinta mil y los ciento cincuenta mil de la moneda estadounidense.

Cansada de la situación, Marixa planteó un problema que, por el momento, no tiene solución. “Si yo me retirara, nadie me devolvería lo que me queda por cumplir de contrato y perdería miles de dólares. Entonces es un dolor de cabeza, porque tampoco te ampara absolutamente nadie, ese es un dinero que vos pagas en silencio. ¡Tomá, la llave para entrar!. ¿Qué me cubre a mi la llave ahora?”, explicó, con respecto al dinero que tuvo que poner en concepto de "llave", para entrar al local.

“Si nadie puede ingresar, es un viva la Pepa. ¿Cómo hago yo para solucionar algo? Pensaron en ponerme placas de humedad, pero eso no frena el agua... Estoy con una incertidumbre que digo: ‘¿Para qué lado voy?'. Sinceramente, si en breve no tomamos una resolución yo me tengo que ir de ese lugar. Porque no puedo poner mi mercadería y la gente piensa que cerré. ¡Es todo un quilombo!”, analizó, dejando en claro además que pierde muchas ventas on line porque sus clientes creen que el local cerró sus puertas y no existe más.

DR