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Un acuario dedicado a las criaturas de la zona más oscura del océano

Un acuario dedicado a las criaturas de la zona más oscura del océano

¿Alguna vez ha visto un larváceo gigante, la pequeña ascidia que vive dentro de una casa gigante de moco? ¿Qué tal una medusa de peine de vientre sangrante salvajemente iridiscente?

Dista mucho de ser el único que no los ha visto.

En las partes más profundas y oscuras de los océanos del mundo, abundan animales misteriosos y extraordinarios.

Pero debido al inmenso costo y los desafíos logísticos involucrados en la exploración de esas profundidades, sólo un puñado de científicos, ingenieros y exploradores han podido ver estas criaturas en carne y hueso.

Pero la vida en las profundidades del mar pronto podría ser accesible para todos. Los acuarios públicos de todo el mundo están gastando millones de dólares en investigación y desarrollo destinados a exhibir animales de aguas profundas.

Liderando el esfuerzo está el Acuario de la Bahía de Monterey, en California, que planea gastar 15 millones de dólares en el curso de los siguientes dos años para crear la primera exhibición a gran escala de la vida en las aguas batiales del mundo, una exhibición de mil metros cuadrados.

Muchos de los animales que el acuario espera exhibir se encuentran muy por debajo del alcance de la luz solar, en una región llamada zona batial o batipelágica, que se extiende desde una profundidad de aproximadamente 1000 a 4000 metros.

Queda mucho por aprender sobre la vida a estas profundidades, y ningún otro acuario ha intentado una exhibición así.

El acuario espera crear conciencia pública sobre su existencia y su situación, ya que la pesca, el alza en las temperaturas y la minería de los fondos marinos amenazan con causar daños permanentes a ecosistemas que, aunque invisibles, subyacen aquellos de los que los humanos dependen directamente.

Acuarios de Japón y California han exhibido con éxito peces e invertebrados de la zona mesopelágica del océano, que se extiende desde aproximadamente 200 a 1000 metros debajo de la superficie del océano.

Pero ningún acuario ha albergado una colección de animales que se encuentran debajo de ese nivel.

“Es realmente difícil”, dijo Luiz Rocha, curador de peces en la Academia de Ciencias de California, en San Francisco.

“No sólo es más difícil conseguir peces de aguas profundas, sino que también son más difíciles de mantener”.

El Monterey Bay Aquarium y su organización asociada, el Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI), tienen dos grandes barcos y varios vehículos operados a distancia a su disposición, sensores de última generación y una variedad de dispositivos diseñados para succionar y agarrar delicados animales de aguas profundas del agua.

Muchos de estos organismos poseen cuerpos blandos y gelatinosos —una adaptación a las presiones físicas de las profundidades del océano, pero que a nivel del mar proporciona la integridad estructural de un pañuelo facial húmedo.

Con el avance de la tecnología, finalmente se vuelve posible traer algunos de estos frágiles seres a la superficie.

Uno de los mayores retos es lograr tener los niveles precisos de temperatura, acidez, oxígeno y luz en los tanques.

El acuario de Monterey diseñó un sistema de agua de mar utilizando tecnología de filtración desarrollada inicialmente por la industria farmacéutica.

El agua bombeada a los tanques por el sistema es escalofriantemente fría y prácticamente desprovista de oxígeno, que es exactamente como les gusta a los animales de aguas profundas del acuario.

Cualquiera que vea a estos animales “quedará impactado”, dijo Tommy Knowles, un acuarista senior en Monterey.

Está claro que las actividades humanas están teniendo impactos catastróficos y duraderos en los ecosistemas de aguas profundas de todo el mundo.

“Las aguas profundas son el motor que impulsa la vida en nuestros océanos”, dijo Kyle Van Houtan, científico titular del acuario.

“Es el corazón de nuestro sistema climático. Pero estamos explotando lo profundo de una manera que nunca habíamos hecho antes”.

© 2020 The New York Times

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