Política

Hace dos años que el ex juez Norberto Oyarbide no responde sobre las dudas en su patrimonio

Hace dos años que el ex juez Norberto Oyarbide no responde sobre las dudas en su patrimonio

Hacia fines de 2018 se cursó la primera intimación al ex juez Norberto Oyarbide para que explique las irregularidades detectadas en su patrimonio y justifique el crecimiento del mismo. La causa estuvo parada durante meses porque el ex juez Rodolfo Canicoba Corral no quiso aceptar el expediente. Cuando finalmente le ordenaron que siga interviniendo, la investigación volvió a la fiscalía de Jorge Di Lello, quien reiteró a comienzos de este año, la intimación a Oyarbide para que justifique sus bienes, algo que el ex juez se negó a hacer en dos ocasiones. Ahora la fiscalía impulsó medidas bancarias sobre otros imputados.

Este expediente recorrió un laberíntico camino en Comodoro Py. Por un lado, la constante negativa de Oyarbide de responder a los dos requerimientos del fiscal federal, y por otro, durante varios meses la causa no tuvo juez. El ahora jubilado Rodolfo Canicoba Corral sostuvo que ya había realizado un pedido de juicio político contra Oyarbide en la década de los 90 por el escándalo del prostíbulo Spartacus, y que eso lo inhabilitaba para seguir la causa. El expediente cayó en manos de su par Julián Ercolini. Pero él también lo rechazó por un conflicto de competencia.

Fue la Cámara federal porteña la que dirimió el asunto, y ordenó a Canicoba Corral que se quede con la investigación. Pero desde entonces, nada avanzó en el expediente. "El juzgado debía avanzar con la intimación y no se realizó", explicaron fuentes judiciales a Clarín. Tras su renuncia, la causa está a cargo de la magistrada María Eugenia Capuchetti.

Desde que comenzó la investigación, todos los plazos para que Oyarbide explique su incremento patrimonial y una serie de irregularidades detectadas durante la investigación están absolutamente vencidos.

No se descarta proceder con un nuevo pedido a Oyarbide para que rinda cuentas sobre sus bienes. Según fuentes judiciales, la próxima instancia podría ser un pedido de llamado a indagatoria por parte del representante del ministerio Público Fiscal.

De todos modos, la fiscalía pudo avanzar en otro tramo del caso que involucra a un conjunto de empresas que, tras un entrecruzamiento de datos, podrían tener “vinculación con las maniobras investigadas”, es decir: enriquecimiento ilícito, según explicaron fuentes judiciales a Clarín.

La causa se ramificó a otras personas y conjunto de empresas que estarían vinculadas a las maniobras que podrían haber contribuido a la hipótesis de la causa. La fiscalía requirió información diversas entidades financieras para conocer sus movimientos económicos, ya que tendrían vinculación “con parte del patrimonio bajo sospecha”, explicaron fuentes del caso a Clarín.

Irregularidades del patrimonio

El requerimiento de justificación del patrimonio de Oyarbide se formuló "en función de las irregularidades detectadas en su entorno, concretamente en lo referente al crecimiento patrimonial de Claudio Blanco y Ariel Roperti, de quienes se presume se vinculan al ex juez en calidad de testaferros". Claudio Blanco fue pareja del controvertido ex magistrado y Ariel Roperti su contador. Los investigadores consideran que ambos oficiaron de testaferros del ex juez.

Para la fiscalía "hay sobrados elementos que acreditan estas incongruencias financieras", y por ello la investigación "continúa su curso a partir de un gran cúmulo de información que se obtuviera a partir de un profundo análisis de todas las constancias documentales que se recolectaron en la causa".

En su escrito, Di Lello señaló que "las lujosas características de la vida del ex juez federal se contraponen con los datos que de momento se recabaron sobre su patrimonio, el cual registra como única fuente de ingresos el sueldo mensual que recibía por desempeñarse" como juez federal. Oyarbide vive en un departamento de Recoleta que en el período investigado compartía con Claudio Blanco, que tendría un auto y una tarjeta de crédito American Express.

Por otro lado, se consignó que los consumos en su restaurant favorito -con el área especial para su exclusiva atención- "y las ostentosas características sobre su domicilio particular, permiten colegir que el llamativo nivel de vida que llevaba Oyarbide podía tener origen en la comisión de hechos que configuren delitos de acción pública".

Según Di Lello, hay una notoria contradicción entre el "estilo austero" que reflejaba Oyarbide en los bienes registrados y "el reflejo de su estilo de vida en las notas periodísticas, que dan cuenta del uso por parte del nombrado de joyas Bulgari, sus almuerzos y cenas en el exclusivo Restaurante El Mirasol, su asidua presencia en el spa Colmegna". El ex juez ya había quedado envuelto en una polémica por usar un anillo con un exclusivo diamante.