Política

Tras ganar las PASO, Juntos por el Cambio anticipa la pulseada por los bloques del Congreso

Tras ganar las PASO, Juntos por el Cambio anticipa la pulseada por los bloques del Congreso

Fortalecidos por la victoria nacional del domingo pasado, en Juntos por el Cambio tienen el foco puesto en la elección de noviembre en la que buscarán ganar más representación en el Congreso. Pero bajo superficie, ya empezó a latir la disputa interna que se viene: la de los reacomodamientos de bloques y sus presidencias.

Por empezar, se sumarán actores nuevos. El economista Ricardo López Murphy (que tras la interna quedó cuarto en la lista porteña de JxC) tiene pensado crear un bloque propio de Republicanos Unidos dentro del interbloque de JxC.

La vuelta a Diputados del ex presidente de la Cámara, Emilio Monzó, hizo crecer, con sustento, la idea de que conformará un espacio propio -también dentro de la coalición- junto a otros legisladores de su sector, como el ex viceministro de Interior, Sebastián García de Luca.

"Esta claro que tenemos una identidad y fuimos junto al radicalismo en la interna para ganarle al PRO. Siempre todos juntos en el espacio. Pero no hay absolutamente nada pensado. El recambio es en diciembre y todavía falta noviembre", aseguran desde ese sector.

La presidencia del bloque de la UCR y del Interbloque de Juntos por el Cambio, a cargo del cordobés Mario Negri desde hace seis años, es otra incógnita que se abre.

Negri viene de de perder la interna por una banca para el Senado con el diputado PRO Luis Juez y el radical lousteaucista, Rodrigo de Loredo.

Mientras, ese radicalismo rebelde alineado al senador Martín Lousteau va a dar un salto en cantidad de legisladores. Entre ellos, los debutantes en política, como el economista mediático Martín Tetaz.

"La lógica sería que las principales vocerías se elijan con la mirada puesta en la representación y con la mirada puesta en quienes pueden competir en 2023, como es el caso de Manes, y Lousteau en el Senado", asegura el diputado Emiliano Yacobitti, uno de los principales armadores de ese sector.

Ya en 2019 Negri había tenido un enfrentamiento con el presidente de la UCR Nacional, Alfredo Cornejo, que le quiso disputar el lugar. Lo resolvieron con una juntada de firmas adentro del bloque y ganó Negri. Si quisiera seguir, hoy también podría conseguir mayoría.

Pero en el PRO esta vez están dispuestos a reclamar la presidencia del interbloque por lógica numérica. Recuerdan que el jefe del bloque amarillo, Cristian Ritondo, le dejó a la UCR ese lugar como un gesto y porque él acababa de llegar a la Cámara, pero que por ser el bloque más grande de la alianza les corresponde.

En la Coalición Cívica, liderada por Elisa Carrió -socia de Negri en el Congreso- apoyan al cordobés. "Es un gran presidente y nos parece ideal para este momento de crisis, sabe manejar los tiempos y tiene años de experiencia", señalan.

Otro punto que no juega a favor es que en el Senado, la jefatura de interbloque también está a manos de un radical: Luis Naidenoff. Con todo, el formoseño le aclaró a Clarín que por el momento su objetivo es mantenerse al frente de la bancada radical.

El mendocino Cornejo, que va a saltar a la Cámara alta se perfila como posible competidor para el interbloque. A Lousteau también lo anotan los propios.

No son pocos, sin embargo, los que creen que más allá de las ambiciones personales, los lugares se van a terminar acomodando desde la mesa nacional, mirando el mapa entero.

El radicalismo pone vacante este año también la presidencia del Comité Nacional y Cornejo no puede reelegir.

El gobernador jujeño, Gerardo Morales ya adelantó que es una pelea que está dispuesto a dar.