Salud

Bebidas energizantes: ¿un riesgo para el corazón?

Bebidas energizantes: ¿un riesgo para el corazón?

Mezcladas con alcohol en fiestas y bares, para "aguantar" mejor largas jornadas laborales o de estudio, o simplemente por gusto: cada vez más personas consumen bebidas energizantes, según se desprende de datos del mercado a nivel mundial que muestran que se trata de un rubro en alza (en Argentina, según datos de la industria, en 2018 creció un 15%). Sin embargo, un nuevo estudio suma evidencia sobre los potenciales efectos adversos que pueden tener para el corazón.

Un equipo de investigadores dirigido por Ivan Rusyn, profesor del Departamento de Biociencias Integrativas Veterinarias de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Texas A&M (Estados Unidos), halló que algunas bebidas energizantes provocan efectos no deseados en las células musculares cardíacas.

En el trabajo, publicado en Food and Chemical Toxicology, los investigadores observaron que los cardiomiocitos (células cardíacas humanas cultivadas en un laboratorio) expuestos a algunas bebidas energéticas mostraron una mayor frecuencia de latidos (taquicardia) y otros factores que afectan la función cardíaca.

Cuando se coloca en el contexto del cuerpo humano, el consumo de estas bebidas se ha relacionado con latidos inadecuados del corazón (arritmias), cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco que dificulta que el corazón bombee sangre), aumento de la presión arterial y otros problemas cardíacos.

Con las ventas globales de bebidas energéticas estimadas en 53 mil millones de dólares en 2018 y en rápido crecimiento, es importante comprender las posibles consecuencias no deseadas para la salud asociadas con estas bebidas, afirma Rusyn.

Cifras de 2018 muestran un mercado en crecimiento. Foto Shutterstock.

Cifras de 2018 muestran un mercado en crecimiento. Foto Shutterstock.

"Debido a que el consumo de estas bebidas no está regulado y son ampliamente accesibles sin receta para todos los grupos de edad, el potencial de efectos adversos para la salud de estos productos es un tema de preocupación y una investigación necesaria", añadió. "De hecho, el consumo de bebidas energéticas se ha asociado con una amplia gama de efectos adversos para la salud en los seres humanos, muchos de ellos relacionados con los efectos sobre el corazón".

El equipo evaluó 17 marcas de venta libre ampliamente disponibles en Estados Unidos. Luego trataron los cardiomiocitos con cada bebida.

Los investigadores también estudiaron la composición de las bebidas energéticas utilizando métodos novedosos. Al comparar los efectos y las diferentes concentraciones de ingredientes en cada bebida, pudieron inferir qué ingredientes pueden estar contribuyendo más a los efectos adversos en los cardiomiocitos tratados. Utilizando modelos matemáticos, determinaron la posible presencia de teofilina, adenina y azelato, sustancias que pueden tener efectos negativos en el corazón.

"Se sabe poco sobre los ingredientes que pueden contribuir a los efectos adversos de las bebidas energizantes en el corazón", señaló el líder del estudio. "Específicamente, la evidencia de los efectos cardiovasculares de los estudios en humanos sigue sin ser concluyente, ya que los ensayos clínicos controlados fueron en gran medida limitados en el número de participantes. Se probaron solo un número limitado de tipos de bebidas energéticas y son difíciles de comparar directamente, porque emplearon diferentes métodos para evaluar la función del sistema cardiovascular ".

Por eso, considera que se necesita mayor investigación sobre los ingredientes identificados en este estudio para garantizar la seguridad de su consumo, especialmente por consumidores con condiciones de salud preexistentes.

Afirman que se necesita mayor investigación sobre los efectos de estas bebidas sobre el corazón. Foto Shutterstock.

Afirman que se necesita mayor investigación sobre los efectos de estas bebidas sobre el corazón. Foto Shutterstock.

"Este estudio muestra que algunas de las bebidas energéticas probadas pueden tener efectos sobre los cardiomiocitos, y estos datos corroboran otros estudios en humanos", subrayó. "Por lo tanto, esperamos que los consumidores evalúen cuidadosamente los beneficios de mejora del rendimiento de estas bebidas frente a los datos emergentes que sugieren que pueden tener efectos adversos reales.

"También esperamos que la Administración de Alimentos y Medicamentos (la FDA) analice más de cerca si es posible que estas bebidas deban revisarse cuidadosamente con respecto al posible etiquetado de sus efectos adversos para la salud, y si ciertos grupos de edad y subpoblaciones susceptibles deben desaconsejar el consumo de estas bebidas".

En una nota publicada en 2019 en el sitio de la Sociedad Argentina de Cardiología, el cardiólogo Juan Carlos Pereira Redondo, especialista en hipertensión arterial, señalaba que "si una persona sana toma una lata cada tanto no hay inconvenientes, pero el problema aparece cuando es con mayor frecuencia o se tiene un antecedente cardíaco”. Y añadía: "Las personas con palpitaciones, extrasístoles o antecedentes familiares de arritmias o muerte súbita no deberían consumir bebidas energizantes sin supervisión médica".

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