Salud

Cómo saber si la tos es por alergia

Cómo saber si la tos es por alergia

Un cuadro sintomatológico puede generar confusiones, sobre todo en los meses de otoño e invierno, porque los derivados de enfermedades en las vías respiratorias suelen tener similitudes con los que provoca una alergia, como puede ser la tos.

La tos es en principio un mecanismo de defensa, diseñado para eliminar cuerpos extraños o agentes patógenos que pueden dañar las vías respiratorias. Puede producirse por diversas causas, entre las que está la alergia.

En el centro de la tos situado en el sistema nervioso central se puede producir una mayor excitabilidad que genere tos, la que podría responder a una hipersensibilidad periférica, central o secundaria.

La alergia puede ocasionar síntomas molestos, entre los que está la tos.

La alergia puede ocasionar síntomas molestos, entre los que está la tos.

De esta forma, la tos podría ser consecuencia de alteraciones en la mucosa respiratoria de vías altas, alteraciones del sistema nervioso central e incluso situaciones emocionales anómalas.

Cuándo la tos es generada por una alergia

La alergia causa distintos síntomas en el organismo. Uno de ellos es la tos, producida al entrar en contacto con una sustancia alergénica. Provoca el mismo efecto que cuando se tiene una patología en las vías respiratorias aunque suele ser tan o más perturbadora.

En el caso de la tos psicógena o la producida por determinados alérgenos se está en presencia de un proceso ineficaz, ya que el organismo no tiene nada que expulsar y se convierte en un síntoma molesto e incluso debilitante para el paciente.

Además de la tos, la alergia también provoca episodios de estornudos.

Además de la tos, la alergia también provoca episodios de estornudos.

La tos se puede generar por varios factores. Los más frecuentes son las causas infecciosas, tanto de vías respiratorias altas como también por neumonía o bronquitis. También puede estar generada por otras afecciones pulmonares como neoplasias o neumoconiosis.

En la lista de los causantes de tos figuran la exposición a irritantes (como humo de tabaco o contaminación), goteo post nasal, afecciones cardíacas, reflujo gastroesofágico, iatrogenia o procesos alérgicos.

En virtud de su duración, la tos tiene tres clasificaciones: la aguda, que se prolonga por menos de cuatro semanas; la subaguda, que es cuando dura entre cuatro y ocho semanas; y la crónica, que obedece a las que tienen una duración superior a las ocho semanas.

En algunas personas los animales pueden generar reacciones alérgicas.

En algunas personas los animales pueden generar reacciones alérgicas.

La tos aguda y subaguda suele estar más relacionada con procesos infecciosos. Por su parte, la tos crónica suele tener como causa afecciones respiratorias no infecciosas o incluso afecciones extra respiratorias.

Las afecciones que pueden derivar en un proceso crónico de tos son la rinitis alérgica; la rinosinusitis crónica, sobre todo en el adulto; la apnea del sueño; las alteraciones de las cuerdas vocales o el reflujo gastroesofágico.

La tos relacionada con los procesos alérgicos como la rinitis suele ser persistente y seca. Aunque, en muchas ocasiones, la hipersecreción nasal y bronquial que presentan estos pacientes puede ser expulsada con la tos, produciendo cierto grado de expectoración.

El 20 por ciento de la población de entre 5 a 44 años tiene rinitis alérgica

El 20 por ciento de la población de entre 5 a 44 años tiene rinitis alérgica

Algunas veces el paciente no presenta síntomas claros de alergia y le aparece una tos crónica de causa desconocida sobre la que hay que hacer un diagnóstico diferencial.

Esto es más frecuente en pacientes con alergia a los ácaros, al polvo o al pelo de gatos y perros que en los pacientes con alergia al polen. Si desconoce el origen, no va a evitar el contacto con los alérgenos y en las ocasiones en las que se exponga a alguno de los causantes podrá reaparecer la tos.

Es frecuente que la tos alérgica aparezca a lo largo del día, pero sobre todo se presenta por la noche, más aún en los pacientes en los que el desencadenante es el goteo post nasal: al acostarse, por la postura en decúbito, este goteo es más abundante y produce la irritación que lleva a toser.