Salud

Desconexión sexual: qué hacer cuando hay amor, pero el sexo no fluye

Desconexión sexual: qué hacer cuando hay amor, pero el sexo no fluye

Estoy totalmente bloqueada, no sé cómo avanzar. Mi pareja y yo llevamos muchos años juntos, ambos valoramos mucho la importancia del sexo y de disfrutar con ello, pero desde el principio no acabamos de encajar. Somos muy sexuales pero apareció un bloqueo que no sabemos romper. Lo hablamos mil veces, pero él me hace responsable a mí y yo a él, y de las culpas no salimos. Nos queremos pero cada vez este tema desgasta y pesa más, y hemos llegado a pensar que lo mejor sería separarnos pero nos queremos. ¿Alguna idea? ¿Nos puede ayudar? Sería maravilloso. Gracias.

Una de las consultas más comunes en mi centro es un bloqueo de la sexualidad dentro de una relación. La mayoría exponen que no acaban de conectar, que se sienten distanciados y que el sexo está siendo un problema que les hace llegar a plantearse la relación. En el resto de los aspectos tienden a fluir y funcionan como equipo, y eso les hace entender aún menos por qué no funciona la sexualidad en pareja.

Hay muchísimas causas posibles, y cada pareja es un mundo, pero podemos hacer unos bloques más o menos definidos y generales. Por lo tanto, si te sentís identificado/a con lo que he comentado hasta ahora, te animo a analizar los siguientes bloques y ver en cuáles te ves reflejado/a, para así poder marcar luego un camino a seguir.

Lo más importante es no esperar que el tiempo resuelva el problema, porque normalmente hace el efecto contrario: lo único que se consigue es que el bloqueo y el malestar se vayan instaurando en el sexo de la pareja.

Las causas más habituales cuando el sexo no fluye en una pareja son:

1. Dificultades desde el inicio de la relación

Hay parejas que desde el principio no conectan en este terreno, pero el resto de aspectos funcionan tan bien que les hacen seguir avanzando y relativizan la sexualidad. Pero ésta desconexión sexual, con el tiempo, va ganando peso hasta convertirse en un malestar importante. Si ambos se sienten igual es más fácil trabajar la problemática. Lo difícil es cuando solo uno de los dos desea mejorarlo.

2. Una circunstancia compleja en el desarrollo de la relación que rompe la fluidez sexual

Puede ser un problema de salud, un problema familiar grave u otros condicionantes lo que provoque un estado de ánimo negativo para conectar en la intimidad. Y que, sin darse cuenta, la sexualidad se vaya dejando de lado hasta desconectar del hábito íntimo y luego ya no se sabe cómo reconducirlo y volver a encontrarse. Esta situación también puede ocurrir en relaciones a distancia, donde cambia la dinámica y hay dificultad para tener espacios sexuales.

3. Cambio de etapa vital

Por supuesto cada etapa de la relación es distinta, y el problema viene cuando cada uno la vive de un modo diferente y con unas necesidades dispares. El momento de la paternidad y la maternidad es uno de ellos. Es una etapa clave donde hay que reconectar, cambiar el tipo de vínculo y funcionar como equipo, pero tiende a ocurrir lo contrario. Por lo tanto, las parejas divergentes desconectan, y uno de los reflejos es la sexualidad o la ausencia de ella.

4. Malestar en el terreno sexual

Si la pareja sufrió dolor, pérdida de erección, etcétera, es inevitable que el sexo se viva como algo negativo y la pareja sufra un bloqueo en ese terreno. Lo mejor en este caso es atacarlo de forma directa acudiendo a un profesional especializado.

5. Los conflictos de pareja

Las discusiones y enfrentamientos también pueden ser la causa de un problema sexual. Si sentís que tu pareja no es tu amigo sino tu enemigo, el sexo no será una opción. La tensión diaria y los problemas de pareja generan inevitablemente piedras en el camino de la intimidad.

Si te identificás con alguna de las opciones expuestas te animo a que des el paso y se lo expreses a tu pareja, si es que todavía no lo hablaron. Si reacciona positivamente, es el momento de tomar medidas y de actuar. Y, si no reacciona bien, debés pensar qué camino tomar.

Lo importante es no dejar que el tiempo y la distancia ganen la batalla. No olvides que siempre tienes la opción de acudir a un psicólogo especialista. En muchas ocasiones con unas buenas pautas se resuelven muchos aspectos íntimos que parecían muy complejos.

Por Núria Jorba, para La Vanguardia.

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