Salud

Meditar en un viñedo, una experiencia de bienestar

Meditar en un viñedo, una experiencia de bienestar

Paisajes, viñedo, vino y ¿mindfulness? ¿Cómo lo imaginás?

Si sos practicante budista quizás te preguntes si la meditación y el vino pueden conjugar bien.

Pero en nuestro mundo occidental, fuera de las restricciones de las religiones, un vaso de vino de calidad no parece ser dañino. Parece más bien una experiencia muy satisfactoria, especialmente si es guiada por un sommelier experimentado y, si además, te enseñan mindfulness. ¿Es eso posible?

Paula Tripicchio, psicóloga, practicante de mindfulness y anteriormente parte del equipo de Mindfulness Ineco, está comenzando a brindar esa experiencia en una bodega de Río Negro, y esto nos dice: "Una bodega y un viñedo ofrecen sin duda un entorno ideal, no solo para disfrutar del encanto de su naturaleza, sino que también se convierte en un espacio único para conectar y explorar nuestros sentidos. El aroma del vino, su textura, su color y el movimiento deslizándose en la copa, nos conectan claramente con la experiencia multisensorial que conlleva degustar y catar un vino con la atención plena. Es por ello que nos resulta interesante poder poner vincular la práctica de la atención plena con el contexto natural de una bodega y su entorno de relajación".

Los entornos naturales favorecen la conexión con los sentidos. Foto Shutterstock.

Los entornos naturales favorecen la conexión con los sentidos. Foto Shutterstock.

Claramente la práctica de comer o beber puede ser alumbrada por una consciencia plena. Es una forma aplicada de esta modalidad de conexión con el presente.

"La atención plena o Mindfulness -continúa Paula- es una práctica de meditación científica que nos ayuda a tomar conciencia sobre lo que sucede en nuestro cuerpo, en nuestra mente y alrededor nuestro, en el momento presente. Nos ayuda a estar más atentos a lo que estamos haciendo mientras lo estamos haciendo y conectarnos con cómo nos sentimos, en lugar de estar siempre operando en 'piloto automático'. Los ejercicios y técnicas de la meditación mindfulness fueron adaptados al ámbito científico por el biólogo Jon Kabat-Zinn, del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts y las últimas investigaciones nos muestran que los programas que utilizan esta forma de meditación son efectivos para el manejo del estrés, la ansiedad y la depresión".

Una experiencia exquisita

"Catar un vino es una experiencia que claramente requiere de atención plena- dice la profesional-, cuando degustamos un vino realizamos una serie de pasos similares a cuando realizamos una práctica de mindfulness o atención plena basada en los sentidos. Comenzamos por servir el vino, ver como cae en la copa, lo observamos con atención y definimos su color. Luego lo acercamos a nuestra nariz, percibimos sus aromas primarios, lo movemos en la copa para que incorpore oxígeno, lo llevamos nuevamente a la nariz, percibiremos qué sucedió cuando incorporó dicho oxígeno y notaremos cómo el vino se abre y sus aromas se van transformando. Miramos la copa y al mover el vino en forma circular vemos caer sus lágrimas y sus diferentes texturas. Luego daremos un buen sorbo para que sus sabores inunden nuestra boca y en ese momento es cuando nos conectamos con las sensaciones que nos suceden."

Continúa Tripicchio: "Todos tenemos una morfología diferente en nuestra boca, por lo cual cada uno experimentará sensaciones diferentes, notaremos los taninos dulces, la astringencia, su acidez y su amargura. Y el último paso es compartir la experiencia que cada uno experimentó con el resto de las personas que nos acompañan, lo cual nos ayuda a encontrar y percibir en dicha cata nuevos sabores y aromas".

Si a esto le sumamos la posibilidad de estar en un entorno natural y el poder realizar algunas prácticas meditativas allí, ¿no es un combo exquisito?

Meditación y mindfulness, una experiencia de bienestar. Foto Shutterstock.

Meditación y mindfulness, una experiencia de bienestar. Foto Shutterstock.

"En varias bodegas de la zona de La Rioja, España, ya realizan esta práctica y reportan numerosos beneficios", finaliza Paula.

Sin dudas esta experiencia es disfrutable y motivadora y expande el uso de la atención plena en nuestras vidas, permitiéndonos seguir entrenando nuestros sentidos. Eso sí, con máximo balance y ecuanimidad, reconociendo el límite de nuestra lucidez, para no perdernos en el placer desmedido que distorsiona nuestras mentes.

*Martín Reynoso es psicólogo, director de Train Your Brain Argentina y autor de "Mindfulness, la meditación científica".

Mirá también