Salud

Seis consejos clave para cuidar la salud cerebral y prevenir el Alzheimer

Seis consejos clave para cuidar la salud cerebral y prevenir el Alzheimer

Pregunta: Estoy preocupada porque en mi familia mis dos abuelos paternos tuvieron Alzheimer y acaban de internar a mi tío (un hijo de ellos) de 72 años en un geriátrico por lo mismo. Quisiera saber si puedo hacer algo para cuidarme al respecto. R.M.Q. de P. Caballito, CABA.

En la actualidad y como consecuencia del aumento de expectativa de vida en la población a nivel mundial, se ha comenzado a prestar atención a la influencia de la alimentación sobre la salud cerebral.

Algunas evidencias señalan que comer sano puede resultar un enfoque prometedor para el cuidado de la degeneración de las neuronas, evitar la pérdida de la memoria, e incluso en la eventual prevención de la enfermedad de Alzheimer.

Y un artículo publicado en septiembre de 2021 en el Journal of Alzheimer's Disease refuerza esta hipótesis.

Datos a tener presente:

1) El principal “alimento” para el cerebro es el oxígeno, ya que utiliza un 20% del consumo total del organismo aunque solo pesa 1,4 kg. Y para su provisión hay que realizar actividad física. Quien la concrete de manera regular aumentará el aporte de oxígeno y mejorará así el aprendizaje, la memoria, las funciones intelectuales y protegerá la degeneración de las neuronas.

Una caminata vigorosa hace aumente la frecuencia cardíaca y el consumo de oxígeno. Foto Shutterstock.

Una caminata vigorosa hace aumente la frecuencia cardíaca y el consumo de oxígeno. Foto Shutterstock.

A su vez, la actividad física aumenta la producción de la Hormona de Crecimiento (o GH) imprescindible para revitalizarlas. Con solo 30 minutos diarios de una actividad aeróbica moderada, alcanza.

2) Es necesaria una generosa ingesta de líquidos ya que el 90 % del cerebro está compuesto por agua, un vehículo esencial para las adecuadas transmisiones electroquímicas.

Basta una deshidratación leve (un descenso del 2% de agua en el organismo) para que haya pérdida transitoria de memoria, dificultad para realizar cálculos e impedir una visión adecuada. Los adultos mayores deben tomar no menos de 8 vasos de agua al día, cuota que se debe incrementar en una persona estresada.

Un principio a tener en cuenta: los alimentos que son dañinos para el corazón también lo son para el cerebro.

Norberto Abdala, médico psiquiatra

3) Comer alimentos que contengan grasas “buenas” como las que están presentes en pescados de mar, nueces, semillas, aceite de oliva y girasol, y evitar las grasas “malas” (trans y saturadas), presentes en la manteca, carnes grasas, embutidos, quesos grasos y comida chatarra.

Los alimentos que son dañinos para el corazón lo son también para el cerebro.

Mantener una alimentación saludable es clave para una buena salud cerebral. Foto Shutterstock.

Mantener una alimentación saludable es clave para una buena salud cerebral. Foto Shutterstock.

4) Mantener equilibrada la glucemia: si el nivel de azúcar es bajo se dañan las neuronas, de ahí la necesidad de que el cerebro no pase hambre o haya una mala nutrición, como en quien padece anorexia.

Dado que los extremos son malos, el exceso de azúcar es poco saludable para el cerebro (como en la diabetes no controlada). Conviene alejarse de los azúcares refinados y consumir carbohidratos complejos presentes en legumbres, arroz integral, o harinas de grano entero.

5) La dieta debe ser balanceada con mayor aporte de verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales y consumo de carnes blancas y de pescado, imprescindibles para la formación de neuronas nuevas y sanas. (Las carnes rojas se recomienda ingerirlas menos de 4 veces por semana).

El informe recomienda una sola copa de vino tinto. / Archivo Clarín

El informe recomienda una sola copa de vino tinto. / Archivo Clarín

6) Respecto al alcohol recomienda ingerir una sola de copa de vino tinto, especialmente en la cena.

Para el cerebro es bueno que se coman verdaderos alimentos saludables. Use su cerebro para cuidarlo.

Y si bien existen algunos factores de riesgo (como los genes, que por ahora no se pueden cambiar) el mantenerse activo y llevar una vida y alimentación saludable puede ser una forma de reducir el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia.

E.M.