Vida

Ahorró durante tres años y le regaló a su abuelo el primer auto de su vida

Ahorró durante tres años y le regaló a su abuelo el primer auto de su vida

“Vos sabés que estuve hablando con Papá Noel y le dije que necesitaba un regalo para mi abuelo", dice Gonzalo Gorosito mirando de frente a Alberto, de 76 años. En la familia hay una gran expectativa por lo que va a decir este pampeano de General Pico que alquiló una quinta para pasar Fin de Año con sus seres queridos y, un rato después del brindis llamó a su querido abuelo "para contarle algo".

No era un Año Nuevo más para este muchacho de 33 años, que tenía todo listo para darle una enrome sorpresa a Alberto. La quinta había sido preparada con todo lo necesario para una buena fiesta: un gran equipo de música, un juego de luces y la clásica bola espejada de boliche. Pero en medio del festejo, Gonzalo detuvo el festejo, tomó el micrófono y ubicó a su abuelo en una silla separada del resto.

Y entonces comenzó a decirle que tuvo una charla mano a mano con Papá Noel por un regalo y que le había pedido que se lo mandara a su ciudad "así se lo voy a entregar el 31 a la noche". Su abuelo lo miraba y lo escuchaba perfectamente aunque no entendía ni una palabra de lo que estaba sucediendo.

"Fue un momento muy especial porque verlo sonreír a mi abuelo es hermoso". Foto: Captura video.

"Fue un momento muy especial porque verlo sonreír a mi abuelo es hermoso". Foto: Captura video.

"Le pedí el mejor regalo del mundo", siguió Gonzalo que había planificado cada detalle para que el momento fuera inolvidable. Así, antes de poner música y salir a buscar el famoso presente, lanzó: "Espero que disfrutes este regalo. Vos sabés que te quiero mucho. Esto va de parte mía. Este es un regalo pendiente que tenía desde hace varios años. Vamos a ver qué te trajo”.

"Este me va a hacer morir de un infarto", bromea Alberto que lo vio a su nieto desaparecer en la oscuridad y no se aguanta más la ansiedad por saber cuál es la sorpresa que Pipo, como le dicen a Gonzalo, le iba a traer.

De repente dos luces se encendieron en medio de la oscuridad. Un motor comenzó a rugir y el auto con el que Alberto había soñado toda su vida se acercó, a puro bocinazo, hasta el lugar donde se encontraba el abuelo. "Fue un momento muy especial porque verlo sonreír a mi abuelo es hermoso", contó Pipo a TN al recordar ese abrazo inigualable que se dieron mientras ambos trataban de disimular las lágrimas.

"Él siempre ayudó a todos sus nietos, y se merecía una recompensa". Foto: Captura video.

"Él siempre ayudó a todos sus nietos, y se merecía una recompensa". Foto: Captura video.

"Él siempre ayudó a todos sus nietos, y se merecía una recompensa. Estoy feliz por él. Igualmente, nada de lo que pueda hacer será suficiente para agradecerle las horas de juego que me dedicó y las enseñanzas que me dejó", agregó este nieto que le dio a su abuelo un coche muy especial: un Renault 12 modelo 93.

Un sueño postergado

A lo largo de su vida laboral, en la que se desempeñó como mozo en el icónico Café Roma de la ciudad pampeana, Alberto nunca llegó a reunir el dinero para comprarse su propio auto y siempre le había hablado a su nieto sobre su fanatismo por los coches antiguos.

Pipo guardó en su corazón aquel viejo sueño postergado de su abuelo y cuando vio el viejo Renault 12 de uno de sus amigos, se anotó primero en la lista de compradores: "El día que lo vendas te lo compro para mi abuelo".

Alberto en su nuevo Renault 12 . Foto: Captura video.

Alberto en su nuevo Renault 12 . Foto: Captura video.

Pasaron tres años de ahorro esperando el momento en que su amigo llamara para avisarle de la venta. Pero cuando el ansiado momento llegó, él todavía no tenía toda la plata necesaria para comprar el coche. El joven supo que no iba a tener otra oportunidad, así que puso a la venta su moto y así logró reunir los fondos necesarios para cumplirle el sueño a su abuelo.

Una vez que tuvo todo listo, Pipo preparó el festejo. El regalo llegaba en un momento ideal para darle un envión anímico al abuelo Alberto, que no pasaba sus mejores días: "Mi abuelo enviudó hace dos meses, y no quería que se sintiera triste para las Fiestas".

Alberto puede disfrutar de manejar su propio coche.

Alberto puede disfrutar de manejar su propio coche.

Toda la familia aplaude y ya nadie puede controlar la emoción. Gonzalo baja del coche y le entrega las llaves a su abuelo y por fin Alberto puede disfrutar de manejar su propio coche. Uno de los que le gustan, de esos que para él "son irrompibles".