Vida

Phil Collins demanda a su ex por acusarlo de 'sucio y maloliente'

Phil Collins demanda a su ex por acusarlo de 'sucio y maloliente'

La guerra entre Phil Collins y su ex mujer ya es una causa judicial. En el marco de la disputa por la mansión que compartieron en Miami, donde ella se quedó viviendo con su nuevo marido, las acusaciones de Orianne Cevey contra el músico británico sonaron fuerte hace dos meses.

Cevey había declarado al sitio TMZ que Collins estuvo sin bañarse ni cepillarse los dientes durante un año. Y que eso había provocado el divorcio. El músico británico no se quedó callado y, a través de sus abogados, no tardó en responder a estas palabras calificándolas de "inmateriales e impertinentes", además de "groseramente exageradas" y como un "intento de extorsión".

"El hedor de Philip se hizo tan penetrante que se convirtió en un ermitaño", había dicho ella, en medio de la batalla legal por quedarse con la mansión que alguna vez compartieron. Cevey reclamaba su parte de la casa que está valuada en 40 millones de dólares.

Phil Collins y su ex esposa Orianne. Ella lo trató públicamente de sucio.

Phil Collins y su ex esposa Orianne. Ella lo trató públicamente de sucio.

“Dejó de ducharse, cepillarse los dientes y vestirse adecuadamente”, había afirmado la mujer con quien tuvo dos hijos. La relación entre ambos lleva casi 30 años, entre idas y vueltas, con un divorcio previo de por medio y una nueva etapa como matrimonio hace cinco años. Orianne fue su tercera esposa y la madre de sus dos hijos menores, Nicholas y Matthew.

Collins está a punto de cumplir 70 años, 22 menos que su ex mujer, quien aseguró, en sus escandalosas acusaciones que, debido al hedor de su marido, “era incapaz de tener relaciones sexuales”.

Esas declaraciones fueron calificadas por los abogados del músico como "escandalosas, burlonas, poco éticas y, en su mayor parte, patentemente falsas o groseramente exageradas”, según señalaron en un comunicado.

Además, la defensa del músico asegura que estas afirmaciones públicas dañan la imagen de Collins. “Las acusaciones falsas y escandalosas son para que se reproduzcan en los medios de comunicación para tratar de dañar la reputación de Phil Collins en un esfuerzo por extorsionar y conseguir dinero”, dijeron.

Phil Collins, en acción. Cuánto mejor cuando se lo disfruta en la música en vez de que se ventilen sus problemas conyugales. Foto DPA

Phil Collins, en acción. Cuánto mejor cuando se lo disfruta en la música en vez de que se ventilen sus problemas conyugales. Foto DPA

A todo esto se suma que, Cevey se casó en secreto con otro músico, Thomas Bates, en Las Vegas, y se fue vivir con él a la casa que está en disputa. Y eso fue lo que colmó la paciencia del ex Genesis, que puso a sus abogados a trabajar para quedarse con la propiedad y demandar a su ex por sus dichos.

Sin embargo, este jueves 21 de enero se vence el plazo para que ella abandone la mansión frente a las playas de Miami Beach, Florida, y Cevey deberá abandonar la lujosa casa junto a su nueva pareja.

Si bien hace unos años habían llegado a un acuerdo para repartir entre ambos la casa de Miami, Cevey alega que el músico rompió el acuerdo y no quiere darle su parte. Collins asegura que ella se instaló con su nuevo marido de forma ilegal y que está usurpando la mansión.

Con Orianne fuera de la residencia, Collins tiene pensado ponerla en venta e incluso ya habría un interesado en comprarla. Antes de Phil Collins la mansión había pertenecido, entre otros, a otra estrella, Jennifer Lopez.

Si bien se desconoce el monto real que pide Collins por la mansión de la discordia, la propiedad ya aparece en algunos sitios dedicados a la venta de bienes raíces de lujo.

WD