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Segunda ola: ¿somos conscientes de los riesgos?

Segunda ola: ¿somos conscientes de los riesgos?

Argentina enfrenta el peor momento de la pandemia de coronavirus. Ayer fue el día con mayor ocupación de camas de terapia intensiva, crecen las internaciones en menores de 60 años, los casos aumentan exponencialmente (cuando se desacelera el ritmo quedan en una meseta alta) y más de 500 muertos diarios parecen haberse convertido en la regla. Los datos son objetivos, pero ¿cómo percibe el riesgo la población?

Ese es el interrogante general que intentó responder la Fundación Ineco -con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)-, a través de una encuesta representativa a nivel nacional realizada a fines de marzo, que alcanzó a 2909 personas.

“Hasta tanto la vacunación no alcance niveles suficientes en la población, el avance del virus depende de las conductas de cuidado personal y de las medidas sanitarias gubernamentales. Ambas están atravesadas por el comportamiento, las percepciones y las creencias de las personas", explica Fernando Torrente, director del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de Ineco y líder del estudio que indagó en cómo la población enfrenta mentalmente la segunda ola.

Tres fueron las preguntas claves que intentó responder el trabajo: ¿son conscientes los argentinos de los riesgos? ¿en circunstancias económicas difíciles y después de más de un año de pandemia, es posible sostener las conductas de cuidado? ¿están dispuestas las personas a aceptar nuevas restricciones?

Avanza la vacunación, pero hay que sostener las medidas de cuidado. Foto Juano Tesone.

Avanza la vacunación, pero hay que sostener las medidas de cuidado. Foto Juano Tesone.

Percepción del riesgo

Los principales resultados arrojaron que la mayoría de los participantes percibe la situación actual y futura próxima (los próximos tres meses) como riesgosa o muy riesgosa. Sin embargo, hay grupos que perciben un riesgo menor y el comportamiento de ellos puede tener impacto significativo global, analizan desde Ineco.

Los más jóvenes (menores de 29 años), consideran su riesgo personal menor al de otros grupos etarios. La percepción del riesgo aumenta con la edad.

En cuanto a las medidas de cuidado, el 80% de los consultados se consideran "cumplidores". "En contraste con los niveles crecientes de contagio, los niveles altos de cumplimiento reportados plantean el interrogante sobre la exactitud de este registro", plantean los investigadores.

Y añaden: "Muchas veces las personas tenemos apreciaciones demasiado benévolas sobre nuestras conductas. Este tipo de sesgo podría estar afectando las conductas de cuidado (creer que cumplimos más de lo que realmente cumplimos). También se pudo inferir que la percepción del riesgo es el factor más importante en relación a los cuidados. Cuanto mayor es el nivel de riesgo personal percibido, más se cuidan las personas".

Dos de cada tres están dispuestos a aceptar mayores restricciones, aunque la mayoría prefiere que no sean extremas. Foto Maxi Failla.

Dos de cada tres están dispuestos a aceptar mayores restricciones, aunque la mayoría prefiere que no sean extremas. Foto Maxi Failla.

Nuevas restricciones

Respecto a posibles nuevas restricciones que analizan las autoridades para intentar controlar la crisis sanitaria, los investigadores observaron que el 67% de los consultados se sienten preparados y dispuestos a aceptarlas, preferirían que estas no sean extremas. La mayoría, en tanto, acepta restricciones que no afecten la escolaridad y la actividad laboral.

La orientación política resultó ser el factor que más influye en la aceptación de medidas de restricción, por encima del nivel de riesgo percibido.

Mediante mensajes aleatorios, se probó qué tipo de contenido podía influir más en la disposición a aceptar medidas de protección. Los mensajes basados en aumentar la percepción del riesgo mostraron un efecto significativo y superior a los mensajes con contenido pro-social (cuidar a los otros) en la intención de adoptar medidas de cuidado más estrictas.

"Comunicar mejor el riesgo, sobre todo a los grupos más jóvenes, agotados o refractarios, puede mejorar la adopción de conductas de cuidado. Como la orientación política influye en la aceptación de medidas restrictivas, resulta clave separar los mensajes sanitarios y sus motivaciones de la discusión política polarizada", concluyeron los investigadores.