Vida

Tato Bores y el famoso coro de 'la jueza Barú Budú Budía', a 25 años de su muerte

Tato Bores y el famoso coro de 'la jueza Barú Budú Budía', a 25 años de su muerte

El humor y, en especial el humor político, siempre incomodó a las estructuras de poder. De eso pudo dar cuenta uno de los grandes monologuistas de la Argentina, Tato Bores. El actor, en 1992, censurado por la entonces jueza María Romilda Servini, de Cubría transformó ese episodio en un momento inolvidable que quedó en la historia de la televisión.

Antes de que se emitiera el programa Tato de América del domingo 10 de mayo de 1992, por Canal 13, la magistrada logró interponer un recurso para que uno de los segmentos del ciclo con los famosos monólogos de Tato, no saliera al aire.

Se trataba de sketch en el que una investigación a cargo de uno de los personajes de Bores, Helmut Strasse, hacía mención a una multa que la Corte Suprema de Justicia le estaba haciendo pagar a Servini de Cubría. La multa, en realidad era de valor "simbólico" porque era apenas de 60 pesos.

Bores, en la piel de Strasse, simulaba ser un un arqueólogo quien en el año 2492, investigaba objetos de una desaparecida Argentina, y encontraba una constancia de esa multa irrisoria, impuesta a la jueza. El motivo por el que la habían multado era como consecuencia de las irregularidades detectadas en la causa por lavado de narcodólares. La causa era conocida como "el caso Yoma", durante la presidencia de Carlos Saúl Menem.

Servini de Cubría había argumentado que un llamado anónimo la había alertado sobre escenas "injuriosas y difamantes hacia su persona", aunque ella no había visto el segmento.

La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal se hizo eco del reclamo presentado por Servini de Cubría y censuró dos fragmentos del programa que, aparecieron con sendas placas negras donde se podía leer "censura judicial".

Conocido ese hecho de censura previa, en plena democracia, una cantidad importante de artistas y figuras reconocidas del medio, decidieron hacer público su apoyo a Tato. Reunidos en el estudio de televisión, como si se tratara de un multitudinario coro, entonaron el famoso estribillo "La jueza Barú Budú Budía es lo más grande que hay", en irónica y sarcástica alusión a Servini.

Acompañaron a Tato ese día, Enrique Pinti, Chico Novarro, Luis Brandoni, Marta Bianchi, Luis Alberto Spinetta, Luisina Brando, Patricia Sosa, Cipe Lincovsky, Chunchuna Villafañe, Julián Weich, Jorge Guinzburg, Fabián Vena, Sebastián Borensztein, Reina Reech, Juana Molina, Miguel Ángel Solá, Roberto Carnaghi, Hugo Arana, Darío Grandinetti y Juan Leyrado.

También estuvieron Pappo, Soledad Silveyra, China Zorrilla, Gabriela Toscano, Magdalena Ruiz Guiñazú, Mónica Gutiérrez, Fernando Bravo, Juan Alberto Badía, Mario Pergolini, Nicolás Repetto, María Laura Santillán, Pichuqui Mendizábal, César Mascetti, Mónica Cahen D'Anvers, Víctor Hugo Morales, Alejandro Dolina, Ricardo Darín, Gustavo Cerati, Zeta Bosio, entre otros, en una convocatoria inédita.

El repudio terminó transformado en un improvisado coro que vieron miles de televidentes. En el mismo estudio del entonces Canal 13, donde se grababan los programas, Tato Bores se convirtió en el director del improvisado coro a capella. Las famosas rimas, surgidas en el momento, fueron un acto de profundo rechazo a la censura y la libertad de expresión y pasaron a formar parte de la historia de la televisión argentina.

E.S.